jueves, 06 de septiembre de 2007


El otro Oeste


Otro horizonte alimentó este día mi candor humano,
Atravesando el gris color civilizado llegué a tus
afluentes;

Se desprendía en paralelo la luz amarilla fluorescente.
Y me lamentó el alejado y matador aroma suburbano.

Centuagenarios caminos escarpados
Me llevaron al otro lado de tu cuerpo;
Fácil memoria es tu imagen misteriosa…
Me quedé en aquel estanque hermafrodita
Y contemplé el natural vaho y las piedritas;
Transparentes aguas dejaron a mi fe
Resucitando en una metamorfosis impredicha.

El contorno de tu piel fue un fiel consuelo
Para la búsqueda fetal nonata e imparida,
Que duró los nueve meses de gestación adolorida;
Y nunca más hallé mesura ni consuelo.

A todas partes donde fui llevé conmigo
Al diablo que implantaste en el vientre de mis letras;
No hallé mesura o paz… O templanza de mi espada;
Tratárese de un grito amargo y cauteloso.

Volví de aquel estanque a tu cintura anochecida,
Me senté a un centímetro de tu piel morena;
No quise tocar tu sabia gris por temer a que te rompas;
Alaridos me enloquecen si no tengo aquel consuelo.

Hiriéndome la carne estuvo ese alarido:
Venganza procuré en los dos crepúsculos;
Vientos tormesinos me calmaron la codicia
Y moriré sin lograr mi insano cometido.

Apeé lo que duró la despedida de la luz incandescente
El atardecer es en tus manos poéticas pinturas
contorneadas;
En el camino de mi Tormes alguna que otra alma me
miraba

Y no me alcanza el verso para desprenderte de mi
seno


Degüello




Gestaciones



Frente al río buscó consuelo el alma suya,
Honda inspiración dejaron aquellas citaciones;
Rodearon su perímetro diligentes distracciones.
Y se quedaron cortas homéricas epopeyas.

Amadores versos me invitaron a escribirte;
halló forma el soneto
en un diálogo etéreo con los dioses:
A la desgracia se agradece el haberte conocido;
No dejes que se pierda la musa conseguida.

En el planeta del sigilio
Fértil útero de estrofas es de mi pecho
Si contemplo la cintura que me muestras…
Y me arrullas para que junto a ti caiga dormido.

Ese flujo de palabras
que entre nosotros
se procrea a cada instante
crea soberbios erotismos en mi seno,
que fallece cuando estoy entre otros vivos..

En cada gota del Tormes mi niño resucita;
allí un verso fecundaron las doctrinas
que nunca debí excomulgar de mis adentros
pues con los civilizados hallé sin ti mil muertes.



Degüello
Primero de Julio





Primera Estrofas



Dejo a un lado mis deberes y mis distracciones,
Solamente por el placer de acordarme de tu cara.
Abandono mis preocupaciones
Y pienso en acariciarte una mañana
Después que nos amamos sin piedades y sin prisas.

Me olvido de mis miedos
y pienso que todo puede ser posible.
Encontrarte por milagro…
Y que seques mis lágrimas pasadas.

Mis inconformismos ahora me dan tregua.

Nuestras ventanas se parecen
A espejos enfrentados.
Y escribiendo siempre aguardo
A que tu cuerpo me deslumbre.
Pero sabiendo que en tu casa no estás sola,
Asomo la cara para que tus cercanos adivinen
Aquello que no puede articular el pobre idioma.
Y te comenten algún día
Los sueños que hoy temo decirte

Si no desnudo más mis sentimientos,
no pienses que son pocos.
Sólo temo no ser tus ilusiones,
y aquí sentado... callo.

Haberte visto aniquila mis orgullos y soberbias,
Pues tu presencia me ha vuelto vulnerable.
Y ya puedo pensar en mis mañanas…
Y los tuyos.





Mis sueños realidades



Hace un tiempo había yo aprendido
A que mis sueños se hicieran realidades,
Pero hoy dejé de hacerlo.

Si pudiera hacer mis sueños realidades
Ya mismo pensaría en encontrarte
De tarde o de mañana.
Que yo sea aquello que hace mucho
Tu corazón está soñando,
Como tú hiciste realidad mis sueños postergados,
Por no ser parecidos a las realidades mas comunes.

De poder hacer mis sueños realidades
Te imaginaría solitaria
En los caminos que frecuento.
Y justo en el momento
En que tu memoria no lo espere,
Yo iría muy despacio
A coger ese universo
De sensualidad que es tu cintura
Y sin palabras… ¡Sin palabras!
Te esperaría lo que fuera
A que te acerques atravesando
El aire enmudecido.

Cuando te pienso ya no hay críticas ni estorbos.
Descubro que mis miedos eran tan improbables
Como las fantasías más utópicas.
Si te veo ya dejan de importar
Los desaciertos del destino.

Soñar todavía me está costando un poco.
Y quisiera que mis versos armaran la estrofa
Que en todas partes has buscado
Y el Destino te ha negado con repetidas decepciones.

Con el tiempo soñar empieza a postergarse.
Talvez esto sea demasiado realista para un verso.
Pero tú desde allí estás logrando sin quererlo
Que otra vez mi corazón recobre
Su fe en la fantasía
.

Tags: Damián Nicolás L. D.

Publicado por gala2 @ 23:50  | POEMAS
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por nombre
miércoles, 12 de septiembre de 2007 | 5:46
la verdad... no me salen las cosas escribiendolas pero, es una suerte conocer a alguien con esta capacidad para describir, escribir mejor dicho, sus sentimientos. no tengo mas para decir que estas poesias son exelentes,un abrazo
fede