Espacio para la poesía de todos los tiempos: poemas, autores, libros, artículos... Todo lo que tenga que ver con el bello arte de decir con la palabra...
Dame sal, que tengo sed
de pudores mal curados;
dame carne putrefacta
de corderos degollados.
Vístelos con piel de lobo,
despues, mátalos a palos.
Maquiavelo, niño ingenuo,
benignos son tus dictados,
pobres pulgas sobre el lomo
del perro fiero y dentado
que muestra pluma y escupe,
con gran vehemencia y descaro,
sobre el rostro de los necios
que miran envelesados
perdiendo tiempo de siesta.
¡ Bandada de mamarrachos !
Puto día en que el tal Vázquez
- ¿puto he dicho? que pecado-
concedió al puritanismo
el blasón del deslenguado,
la ignorancia por bandera
y los cañones cargados
de razones torticeras
que hacen justo todo escarnio.
Y los burros tordipardos
aplauden con las orejas
viendo como la hortaliza
da leña, fuego y estera.
Que así se hace más humo
y mucho más envenena
y dan más risa los muertos
¡ y no te digo las muertas!
¡¡VIVA EL DOLOR DEL VECINO!!
Que me está pidiendo guerra
la vil sangre azucarada
de mis apestosas venas.
P.D: No quiero más ensalada
que me genera un problema.
¿De conciencia, te refieres?
¡ Me jode la puta cena !
-¿jode he dicho? que guarrada
¿dije puta? que torpeza-.