miércoles, 26 de septiembre de 2007

LAS OLLERÍAS


Aún es pronto para volver a casa:
me han curvado la espalda los enanos
que he venido cargando desde siempre,
los que duermen la siesta en mis bolsillos
para ralentizar mi digestión.
Aún es pronto para volver a casa,
aunque pisé los límites.
Pensé que nadie más podría reconocerme.
Escuché los ladridos, temí el polvo naranja.
Recordé la alcancía oculta bajo el mueble.
¿Qué ha sido del nervio, el escondite
bajo un muslo de reina y el metal de unas manos?
Ahora los disfraces son de piel
y miro la avenida desde lejos, ya muy lejos
del sol y de los otros,
que alguna vez volaron para aplacar mi fiebre.
Sé lo que estás pensando: aún es pronto,
y casi no he cumplido mis pactos con la vida.
Es muy pronto aún, pero qué esperas,
si tu voz se me clava en los tobillos
y me amansa la angustia, el temor de un insomnio.
Dentro, en mí, habitas aún la casa.
Otros vinieron antes, y ya la vaciaron
de ti, de tus vestidos grandes, de tus plantas vivaces
a las que siempre hablabas de mí, entre otras cosas.







Poema inédito recogido en EL CULTURAL del Diario EL MUNDO el 26 de julio de 2007.

Tags: Perez Azaustre

Publicado por gala2 @ 3:30
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Comentarios
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miércoles, 26 de septiembre de 2007 | 20:39
Es un poema hermoso. Imaginaste alguna vez una forma mejor de transmitir el sentimiento que te acompaña? Hay una virtud que es el de lograr alguna acto catartico, aunque sea un pequeño desgarro. Si, creo que no puedo expresar el deseo de encontrar la soledad y la belleza, la belleza en medio de la soledad, del temor. No conozco mucho de su obra, me gustraçaria hacerlo, espero que permita que coloque un enlace desde mi blog (http://sombrasdefuego2.blogspot.com/) al suyo. Esepro leerlo a menudo. Espero su respuesta.

julio cesar