Mi?rcoles, 29 de agosto de 2007


DESAMOR EN ABRIL


Quemare mi m?s calida inocencia
evitando que te alejes con premura,
con la calida brisa y en la levedad de la nada.
Y aunque sombr?os y l?gubres momento me rodean,
se que las aves trinar?n en la ma?ana.
Quemar? mis sue?os en tus sue?os
y ver? tus labios humeantes como brasa,
como estrellas brillantes en el alba,
son f?tiles rub?es de cometas
extra?as l?grimas de plata.
Sobre islas y hojas amarillas
cuales trozos de romances y de alas.
Como el valiente adalid de tus promesas
Domar? los vientos por confusos senderos de la playa,
buscando en cada roca tus recuerdos
Y el aroma a jazmines de tu alma.
Ser? bruma como t?,
y lejan?a,
de m?sticos encuentros,
de l?gamo y de piedras,
de huracanes,
de espumas y de ladridos
de canciones olvidadas y de cuerdas.
Lleg? la lluvia con su tul y sus aromas
escurri?ndose en la verde enredadera,
sobre flores del aire, nidos vac?os,
parques silencios y hiervas secas.
Al fin todo ser? olvido en el olvido,
y nuestros sue?os fr?os en la nada
flotar?n juntos con la muerte a la deriva,
no pudiendo ser felices entre palabras.
Agoniza nuestro amor en este encuentro,
ya no habr? recuerdos ni ma?anas.


ALMA


Herida est? de soledades y abandonos
en la bruma gris de una madrugada fr?a,
se agazapa, gime y murmura en su letargo
se mece en la hierva y se moja de roc?o.
Abandona triste el cuerpo del anciano,
se escurre por arroyos vac?os de pasiones
donde cree que es pez plateado por la luna.
El alma tambi?n es paloma y alegr?a,
que r?e inocente con los ni?os y las flores,
es un venado alerta en la planicie
y un cometa solitario con la aurora.
El cuerpo duerme en la calidez del lecho,
feliz flota entre sue?os de bonanzas,
sus a?os fugan por la comisura de sus labios,
olvidando sus anhelos y sus derrotas
prisionero est? de su destino y calla.
El viejo morir? de muerte triste
y su alma joven visitar? los pantanos,
simulando atrapar ranas y risas,
jugar? con el agua y con los p?jaros.
Pero est? presente en este tiempo,
y siente como el cuerpo, su cansancio,
del clamor silencioso de la espera
la zozobra del miedo y la agon?a,
es memoria, es esencia y es ocaso.-



GENESIS


Sinuosos caminos de hojas vac?as
atraen inagotables creaciones,
vivaces, en?rgicas, audaces
que emergen, me abrazan o me esquivan.
?Sabr? de signos la mano que conduce la pluma,
o el papel, donde se ocultan las palabras?
O son las notas que ruedan por mis labios,
que al comp?s de las letras,
que atentas, alertas, discretas,
vigilan mis rimas y sacuden mi alma?
Las figuras,
como aves multicolores anidan en mi mente,
audaces, l?gubres, doradas, todas amenas.
Dif?cil el camino, bosques y fuego,
en mi la lucidez y la memoria,
desde mi soledad y mas cruda tristeza
donde nacen amores, odios y esperanzas,
emergen la luz, los paisajes , los besos.
Tu como yo somos el todo y la nada,
soy el horno donde se cuecen los manjares misteriosos,
que formaran nuevos poemas, nuevas historias
plasmadas con las delgadez de la tinta,
y tu eres mi musa inspiradora
de letras unidas en j?venes versos y prosas.



AMANECER


Se mece el verano,
mientras agoniza la tarde
con sus ?ltimas l?grimas de fuego,
pues el d?a como un ciervo herido
se recuesta sobre el horizonte
y se desangra salpicando el cielo.
Colchones de nubes y p?jaros tristes
completan este paisaje melanc?lico.
El murmullo tan ?ntimo de las sombras nos cobija,
En una c?lida hoguera,
las miradas danzan sobre las llamas,
y una brisa cargada de distantes recuerdos
se posa en mi mente.
La tierra descansa en su letargo.
Estamos tan solos y tan tristes,
como un navegante que se extravi? en la tormenta.
Estoy bebi?ndome las primeras gotas de roci?
y los ?ltimos latidos del viento,
nuestros cuerpos se funden en el ocaso
acurrucados sobre la c?lida hierva
esperando el nuevo d?a.-



DESENCUENTRO


Est?s lejos de mi y estoy tan cerca
de la suavidad de tu rostro al ?spero invierno,
en tu crisol de risas y miradas brillantes
formas sutiles, aromas melosos, ligeros atuendos.
He cruzado por sendas escabrosas
recorriendo dos tercios del camino,
espinas y miedos tallaron mis manos,
sin anhelos heroicos ni aventuras
abandono el decoro y la ignominia.
Este olvido silencioso es mi morada,
mi idilio la tristeza, el cansancio, la decid?a,
tu la luz de la luci?rnaga que hiri? la noche,
tu la nube viajera,
yo el sendero sombr?o.
Quedar? taciturno en tu partida,
viajar?s rauda por silenciosos pasajes,
y al final cuando regreses
de amarguras llena y de rostro fri?,
hallares la casa de tus metas,
vac?a , melanc?lica y min?scula,
corro?da por el tiempo,
solitaria, h?meda, marchita,
con los muebles rotos, deslucidos,
desde nuestra cama de soledad y de desdichas
mi alma habr? partido
.-






Roberto Attias
Fontana-Chaco-Argentina
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Publicado por gala2 @ 19:55  | POEMAS
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