Espacio para la poesía de todos los tiempos: poemas, autores, libros, artículos... Todo lo que tenga que ver con el bello arte de decir con la palabra...
Sin pronunciar palabras, el vértice furtivo de mi cuerpo, en el blanco deshojar de mi lecho reclama tu caricia con ferviente primicia mientras la centinela noche me cubre de avidez.
Prisionera de tu piel, espiando entre las pestañas de tu ser, gozo en secreto el placer momento,
la ambrosía lasciva de tu aliento,
cada gota codiciada por mi cuerpo llevándome en las lisonjas de tus dedos cubriendo mi obsceno cuerpo del vil metal de tus besos.
Despierta la pasión callada, la caricia taciturna de ébano y sigues amándome sobre el terciopelo azul de mis senos
…Y yo, rosa sagaz, deslizándose ufana sobre tu humedad para saberte con pasión amar en las ventiscas alas de tu mirar.
En el nocturno de mi soledad, vivificando el amor no me eximas de tu corazón, ámame con grata pasión por que en mi cuerpo vivirás con lo imperfecto de tu afecto deseando mil veces lograr tu perdón que vivir con tu desilusión, aunque en mis ojos no seas mas que mágicos sueños de dolor.
Perdóname por amarte así…
Con la noble verdad del que sabe amar,
con la caricia mas tierna que besa al pasar
por que lo hermoso de amarte es que con tus ojos llegaste a conquistarme
pues en tus pupilas vi el amor manifestarse
y seguiré amándote hasta lo imposible de alcanzar el camino que me lleve a tu altar
y rebosar mi consiente soledad que se empeña en gritar que a tu lado quiere estar
…y me absuelvo en el amor anhelando el consuelo de las heridas lastimeras que dejaste en mi cuerpo
…Y es que te amo de manera delirante
que no acepto perderte ni un instante
por que fue tu cuerpo que dio calor a mis sentimientos,
por que tu imagen certera me persigue convocando tu espera,
por que aceptar que ya no estés a mi lado tal vez sería mejor no haberme amado
…y es que te amo tanto que en mis sueños diarios tú eres el calvario sacrosanto en mis manos.
Perdóname por amarte así…
Esa rosa...
Que imponente y grácil vistiera mil mariposas,
en la oda de concierto atesoraba beldad jocosa
prometiéndome un cándido soneto en mi bermeja boca
el sol y tú olvido tristemente la secó
y en mi cuerpo hoy germina un gran dolor
pues de mi lado el amor se me fue,
reposando en mi huerto la sombra de tu ser
y lo único que me dejó fue este papel.
Que infamia de la vida…
Dejándome triste con esta agonía
pensando que vivía feliz en las paginas de tu vida,
deshojó la pasión que creía mía
y la flor que me abrigó también se marchitó
en los frágiles envoltorios de mi corazón.
Quise arroparme con tu piel
… y de las manos se me fue tu querer.
Quise que tu amor me diera una gran estimación
… y tu desdén dilapidó el amor.
Que ironía de la vida.
Fue tu corazón el mejor manual para escribir mi pasión renaciendo cada mañana la promesa plateada asomándose por mi ventana, bautizando junto al cielo la esperanza sempiterna de un te quiero.
Eres tú…
El amor coloreado por Dios,
la rosa virgen de la pasión,
la limpia y pura ventisca de las frases dichas,
la cita que no tiene tiempo,
las incontroladas horas que no tienen precio,
el mágico amanecer de un tierno beso.
Sublime inhalo el amor en el grano que afloró junto a la llegada del sol,
en las deleites voces de tu algodonado corazón,
en lo profundo y verdadero que fue escuchar de tus labios un te quiero emulando los sonrojos castos de un lucero.
Eres tú…
El amor sin juramento donde dos almas se encontraron en secreto.