Mi?rcoles, 08 de agosto de 2007
OLVIDANDO A XIARA

?C?mo olvidarme de Xiara?...
Ser?a como quedar atrapado eternamente, en la cima del magno Aconcagua.
Pero ser?a una utop?a. Utop?a de aquellos que a?n resisten a creer en el olvido. Imposible abstraerse ante ella. Su sola presencia todo lo invade y todo lo torna supremo.
Es como si una r?faga de aire fresco, mezcla de pino y hierba fresca, te insuflara los pulmones, te despertara el alma, te convirtiera en alguien mejor, y a la vez, otra r?faga de calor intenso, denso, te lleva a desearla m?s que a nada en el Universo. A desear su infierno, si existiera un infierno, o m?s de uno, seg?n el Gran Dante.
Su figura felina logra encender hasta el deseo de aquellos que creen que el deseo es algo que ya no lograr?an desear, ni encender.
Esa es Xiara. Mi Xiara.
?C?mo olvidarla despu?s que haya posado sus ojos en m??
Esa mirada de fuego, fuego de lava. Lava de incontrolable volc?n. Corriente infernal que te hace sentir vivo, pleno, ?tomo repleto de energ?a.
Ni el Faro de Alejandr?a o el Coloso de Rodas, ni el Templo de Artemisa o la Estatua de Zeus, ni los Jardines Colgantes de Babilonia o el Mausoleo de Halicarnaso... ni siquiera las Pir?mides de Guiza... nada es comparable a mis d?as con Xiara.
Un inmenso torbellino me envuelve en su fragancia, sin permiso ni descanso. Y me devuelve a la realidad de manera injusta, insensata. Cruel y arrogante. Castigo excesivo a mi testaruda ignorancia sobrecargada de hormonas.
Como arrojarse sin ataduras desde las Cataratas del Ni?gara y sentir esa sensaci?n que nace en el est?mago, explota en el pecho y estalla en el cerebro, tan intensa y compleja como la muerte misma, tan llena de adrenalina como la vida misma.
Respirar junto a ella era conocer a las Parcas en un instante... como si Nona, D?cima y Morta se convirtieran en solo una, y poderosas decidieran embriagarme con el destello de Xiara, hasta dejarme satisfecho. O m?s insatisfecho a?n.
Pero decid? saltar, saltar hacia la duda.
Como si me arrojase desde la cima de los C?rpatos Occidentales, desde los Alpes de Transilvania, como si lo nuevo fuese bueno, solo por nuevo, solo por aventura, por violar las reglas. Sin necesidad, solo porque s?.
Saltar hacia la nada y a la vez saltar al todo.
Saltar sin parapente ni paraca?das. Saltar. Cuando no se conoce hacia donde se salta pero se creyendo firmemente en que vale la pena.
Y sin embargo, mi interior me lo imploraba.
Como una voz que te martilla y martilla los o?dos desde la ma?ana hasta la noche. Y vuelta a comenzar. Y t?rmino del d?a me encontraba extenuado, extenuado y m?s conflictuado que el interior del mism?simo Kafka.
Hoy el despertar sin ella es como despertar en un t?rrido desierto.
Con la garganta reseca y arterias palpitantes. Con la mente confusa y el coraz?n casi inerte. M?sculo convertido casi en fibra. Fibra sin calor.
Despertar sin Xiara es como no llegar a despertar nunca. Como no poder volver a so?ar, y solo tener acceso a pesadillas constantes. Como si estuviera en el ?rido Sahara, cuid?ndome de oasis y moros. Como si estuviera en el reseco sur del Kalahari, huyendo de bosquimanos.
Un presagio me ha invadido: estoy comenzando a olvidar a Xiara.
Olvidar es comenzar a recordar un poco menos.
Como comenzar a desandar el camino. A ovillar la madeja. Y poco a poco, se obtiene la nada. Xiara es el todo. Yo equivoqu? mi camino y hoy soy lamento sin muro. Cre? que tras el muro estaba la vida plagada de dicha y escapar a la calle ser?a solo una aventura. Aventura con retorno. Retorno y regreso. O n?. Despu?s de todo... eso es la aventura.
Mi anterior hogar era un chalet antiguo, ventilado y soleado. Con eco de risas de ni?os, perfume a rosas y jazmines cultivados. Con aroma a alegr?a, dicha, calma. Mi nueva casa es gris, oscura y h?meda, , aroma a incienso repulsivo, a hiedra y malva.
De ellos solo distingo sus zapatos. No son muy cari?osos ni considerados. Hace algunos d?as, o semanas, como saberlo, me llevaron ante un profesional de la salud, seg?n ellos. Dijeron que era por mi bien, que estar?a m?s calmo.
Hoy mi voz es apenas un eco desgarrado en la distancia... Una implosi?n que me destroza... un destello de lo que fuera... si acaso fui... o pude ser.
Extra?o mi antigua casa... aunque cada vez el recuerdo brote m?s tenue. Extra?o mi anterior nombre... aunque ?Xum? ya no me resulte tan interesante, jam?s me acostumbrar? al de ?Rodr?guez?.
S?... extra?o tanto a Xiara... parad?jico... aunque de a poco haya comenzado a olvidarla... a?n a pesar de no desearlo... pero es inevitable... aqu? en el sill?n frente al TV todo es hast?o y sue?o sin sue?os... como queriendo no ser.
?Porqu? habr? escapado...? ... ?comprender?n alg?n d?a los humanos lo que siente un gato esterilizado?...
El fr?o de esta casa es mi necr?polis, sin duda, sin Xiara, es tan fr?a como la cima del magno Aconcagua.-





***

Estimados Amigos:

Adjunto al presente correo, el cuento del escritor Gustavo Marcelo GALLIANO (Rosario, Santa Fe), "OLVIDANDO A XIARA ".

Este cuento breve result? finalista del XIII Certamen Internacional de Cuento Breve, organizado por la Editorial DE LOS CUATRO VIENTOS (Buenos Aires, Argentina), y forma parte de la Antolog?a Internacional POETAS Y NARRADORES CONTEMPORANEOS 2007, publicado por la mencionada editorial, en Junio de este a?o.

Espero resulte de vuestro agrado, y quedo a la espera de la cr?tica del mismo. Y si lo creen oportuno, de la difusi?n en vuestra Web.

Atte.

Alexia Marcinyuk
Prensa y Difusi?n

Tags: Galliano

Publicado por gala2 @ 14:23  | RELATANDO
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Comentarios
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Mi?rcoles, 08 de agosto de 2007 | 20:48
Me fascin?. ?Extraordinario! Me pareci? una excelente met?fora de quien enloquece por amor y termina cayendo en el abismo del olvido. Felicitaciones al aurtor y a ustedes por la selecci?n de este texto.