S?bado, 04 de agosto de 2007


RETOMA UNA VEZ M?S EL CAMINO

Retoma una vez m?s el camino
en que se reconoce, m?s calmado,
quiz?s porque los sinsabores duelen
y tambi?n los sinsentidos colman
la medida de su tiempo finito.
Sin ayuda, en el mayor desierto,
en la fortuna del hierro candente,
quemarse para no soltar la vida
y en la espera de ganar tiempo,
a la deriva, traz? su destino.
De nada -del hambre de libros-, poco,
por no decir nada, consigui?;
quiz?s huir, a veces, del vac?o
de un mundo que no era el suyo
y en el que la pobreza mataba.
Dud? de tantos d?as de trabajo,
mal pagados, y de tanto estudio
sin recompensa, y en el hast?o
dud? de s? mismo y de la vida,
ser sin dinero era imposible.
Nunca dej? de andar y herido
de muerte o de amor, traicionado
y, por azar, superviviente, sabe
que siempre fue isla en soledad,
coraz?n vivo en el vendaval.
No hay m?s metas que los propios d?as,
despertar al cielo y a la tierra,
es cuanto desea, en su morada;
hoy posible, despu?s de los a?os
de esfuerzo est?riles y duros.
Ese muchacho que pele? siempre
por un mundo mejor y otros sue?os,
que se refugi? en las palabras,
que, humano, cometi? errores,
retoma una vez m?s el camino.





AGON?A

"S?lo habr? lluvia de dentro,
lluvia interior, lluvia larga,
lluvia o tristeza cayendo
sobre una casa en ruinas".

Carlos Murciano.
"Cuando el coraz?n da la media noche".


El hombre que muere
lo hace en una realidad tangible;
no valen los sue?os ni la resignaci?n.
Mirar hasta la extenuaci?n
los objetos m?s pr?ximos y obvios
como si uno pudiera quedarse en ellos,
para que el tiempo transcurra
lejos de los pensamientos,
inquietos en una espera ?ltima.
Hay un ensimismamiento de impotencia
desde la soledad m?s absoluta.
Nadie previ? el desequilibrio,
pero las voces hablaban solas,
en b?squeda de la certeza,
mientras la mentira ya mataba.
En la noche, arriba, la luna,
muy alta, muy blanca,
y el humo es cuanto palpan los ojos
mientras lloran.
En los reflejos del agua,
un paisaje, rec?ndito y desolador,
de insalvables y reducidos l?mites.
Alrededor, s?lo fango enfermo,
y, en las gotas de la lluvia,
la tristeza, como siempre.
Volver a ver amanecer as?,
estremece. Yo no callar?.

Tags: Juan José Cantón

Publicado por gala2 @ 2:39  | POEMAS
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por sara
Jueves, 02 de octubre de 2008 | 0:50
Me agradan sus poemas ya que si le das el enfacis requerido le encuentras el sentimiento que tenia el poeta al escribirlo.
Espero y ese entusiasmo y esa imaginacion no termine ya que yo en lo personas disfruyto de la esencia con la que cunta.