Jueves, 12 de julio de 2007
Del poemario

Esporas de cordura




Atrapado en la imperiosa y compulsiva din?mica del zapping,/
sin apenas parpadeo,
mis ojos reten?an im?genes en flashes,
fabulosos autom?viles y chicos con gesto Martini,
todo tan natural, todo tan f?cil.
Necesito cien cr?ditos al tiempo,
y mascarillas y perfumes con sex appeal,
mil ampollas, un gimnasio y un corte de pelo fashion.

La riqueza, la belleza, imperdonables,
la aventura, la conquista de las diosas imposibles,
que habitan los anuncios.
Voluptuosas, de pechos explosivos,
turgentes, tensando casi al l?mite esa piel que a simple vista /
parece que est? a punto de quebrarse.
Labios que besen veneno ven?reo,
carnosos carmines de inflado col?geno.
Ojos azules, rubia y melosa melena,
caderas y nalgas redondas y firmes.

Necesito creerme poderoso,
aunque tenga que acallar mis neuronas
y aprender a desleer la poes?a
y matar a golpetazos mi conciencia
y concebir un plan para romper
con mi novia que es guapa y no es imb?cil.


***



Fernando Savater (2)

Instituimos como verdades
los supuestos pilares
e investimos esas bases
con la p?tina sagrada de lo cierto.
Heredamos el pasmo y la par?lisis,
nos tragamos el v?deo que proyectan,
la pel?cula sin fin que se repite
en una circular cinta infinita.
Comerciar, especular,
con sello liberal,
comerciar sin fronteras,
comerciar sembrando v?ctimas
en el falso y perverso para?so.



***



Eso no es el para?so aunque lo pinten de belleza
y vaivenes de caderas avivando los deseos,
minifaldas y tacones, lentejuelas
y pamelas y telones con palmeras y daikiris
y melenas y pendientes y ese chal de tul o seda.

Eso no es el para?so.

Pasarelas, pasarelas
travestismo sin cambio de escenario
dormidera de ansias y de sue?os
espejismos de novedad vestidos
dinamismo enmascarado
fondo muerto en los manteles de la moda.



***



Nuestros cuerpos se nos muestran como ajenos,
como extra?as esculturas imprecisas
cincelables a golpes de estrecheces ,
como venus virtuales recubiertas
de envoltorio vivido como lastre,
como piezas recambiables
que inarm?nicas chirr?an
en la c?rcel del concierto de la carne.



***



Dioses de la publicidad, pulidos y espurios referentes.
Domingo en la glorieta, rastro de rostros sin arrugas
y rifas de caderas de redondez supina.
U?as pendiendo de las ca?as de bamb? que adornan
el surtido y enloquecido zoco.
Y zalameras
vendedoras que adulan a quienquiera que asome sus deseos.
Pechos turgentes.
Bullicio, trueque, imp?dico trasiego frente al espejo p?blico.

Nocturnidad.
La alevos?a del silencio convoca una danza
de piezas que vuelan en vor?gine
y concurren y crean estructuras.
Sigilosas estructuras ladronas de las mentes
de los est?pidos que giran
alrededor de est?ndares y moldes y modas de las formas.
Quedan sus cuerpos f?siles, maniqu?es de feria,
de escaparates muertos que nadie nunca observa.
Inertes cuerpos yertos de p?trea y g?lida textura.





(2) Fernando Savater: " Al mecanicismo esencialista de los totalitarismos le ha sustituido un pariente pr?ximo de sello boboliberal, seg?n el cual la ?nica forma de despertar del sue?o ut?pico que pretend?a construir el para?so en la tierra es aceptar que la mercantilizaci?n especulativa sin fronteras pero con v?ctimas es ya el para?so antes in?tilmente buscado." http://www.magma-net.com.ar/Savater.htm
Publicado por gala2 @ 12:14  | POEMAS
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