viernes, 20 de julio de 2007

OTOÑO vs PRIMAVERA por MARIANO ESTRADA

Otoño versus primavera


Queridos amigos:

En más de una ocasión he contrapuesto a la esplendorosa belleza del otoño la no menos esplendorosa belleza de la primavera. Quizás no haya motivos para ello, ya que son bellezas distintas, e incluso distantes. Pero, ¿qué queréis?, a mí me ha resultado inevitable la comparación. Y os voy a dar este ejemplo:

Un abrazo

Otoño versus primavera

“Decir castaño oscuro es decir, tal vez, que las hojas admiten determinadas tonalidades, que tampoco son excesivas, si no es el castaño de Alfanhuí. Las hojas del castaño son verdes que os quiero verdes, más o menos claras, más o menos oscuras, aunque en otoño se visten de un precioso amarillo, que es el color del esplendor, con el ocre y el rojo ¿Cuál es, entonces, el color de la primavera? La sensualidad, el fulgor, la maravilla. Frente a la primavera, que es vitalidad, el otoño es sosiego y templanza. La primavera es fuego encendido, carne viva, llama viva ¿Llama de amor viva, señor místico? Tal vez. El otoño es la carne que está detrás de la carne. La caricia que sobrevuela la carne, que la roza, que la vive, que la siente, que la respeta, que no reclama su posesión, que reconoce su otredad, su libertad, su ser en sí sin ser ensimismado, sino comunicado, dialogante, inteligente. De este modo, el otoño es la calma, el gozo de ser lo que se es, sin esperar a ser otra cosa. No promete, sino que da. El otoño es sólo presente. La primavera es esperanza y futuro: potencialidad, posibilidad, proyecto, inconformismo. El otoño no espera ser. El otoño es ¿Tú eres? Esencialidad, rescoldo, poso… ¿Diga? Soy yo, es el mar vegetal, es el silencio, es la belleza en su peldaño último...”




Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://paisajes.blogcindario.com



Del libro “Aguablanca: caminos de ida y vuelta”

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