Y el río trajo al río
suspiros de magnolias,
buganvillas,
bóvedas de palmeras, arquitrabes
y singular balada de la adelfa.
El río trajo oro, mariposas,
verdinegros quinqués,
amaranto, suicidios,
bengalas sumergidas
y una lección de escoria.
El río, era una ninfa retenida.
Múltiple embriaguez
de carnaval y júbilo.
Mil taladros de luz
en columnas de fuego.
La tentación del puente.
(Inusitada luz (1982-2007), Ayuntamiento de Chucena, 2007. p. 99.