Lunes, 18 de junio de 2007
Blanca Varela


poemas

Puerto Supe


Est? mi infancia en esta costa,
bajo el cielo tan alto,
cielo como ninguno, cielo, sombra veloz,
nubes de espanto, oscuro torbellino de alas,
azules casas en el horizonte.

Junto a la gran morada sin ventanas,
junto a las vacas ciegas,
junto al turbio licor y al p?jaro carn?voro.

?Oh, mar de todos los d?as,
mar monta?a,
boca lluviosa de la costa fr?a!

All? destruyo con brillantes piedras
la casa de mis padres,
all? destruyo la jaula de las aves peque?as,
destapo las botellas y un humo negro escapa
y ti?e tiernamente el aire y sus jardines.

Est?n mis horas junto al r?o seco,
entre el polvo y sus hojas palpitantes,
en los ojos ardientes de esta tierra
adonde lanza el mar su blanco dardo.
Una sola estaci?n, un mismo tiempo
de chorreantes dedos y aliento de pescado.
Toda una larga noche entre la arena.

Amo la costa, ese espejo muerto
en donde el aire gira como loco,
esa ola de fuego que arrasa corredores,
c?rculos de sombra y cristales perfectos.

Aqu? en la costa escalo un negro pozo,
voy de la noche hacia la noche honda,
voy hacia el viento que recorre ciego
pupilas luminosas y vac?as,
o habito el interior de un fruto muerto,
esa asfixiante seda, ese pesado espacio
poblado de agua y p?lidas corolas.
En esta costa soy el que despierta
entre el follaje de alas pardas,
el que ocupa esa rama vac?a,
el que no quiere ver la noche.

Aqu? en la costa tengo ra?ces,
manos imperfectas,
un lecho ardiente en donde lloro a solas.

(De Ese puerto existe)



F?tbol


A Vicente y Lorenzo


juega con la tierra
como con una pelota

b?ilala,
estr?llala,
revi?ntala

no es sino eso la tierra

t? en el jard?n
mi guardavalla mi espantap?jaros
mi atila mi ni?o

la tierra entre tus pies
gira como nunca
prodigiosamente bella

(De Valses y otras falsas confesiones)


Si esta l?nea viajara al infinito y se dilatara hasta convertirse en puro aire.

Si pudiera encontrar la puerta m?s estrecha. Un esguince, un gui?o y reptar nuevamente sobre la arena. S?bita simiente, pez rey de la pezu?a incipiente, cristalina, sin u?as, sin dientes, sin ?tero ni test?culo. Sin agujero donde incubar memorias de la especie. Transparente tabern?culo abuelo de la entra?a donde dormita el ojo ciego del ser.

?ngel nov?simo, incapaz de cerrar los ojos que la velocidad ha desvelado. Cabellos al viento, aureola del v?rtigo. Mano-h?lices-alas, y la bajada al l?gamo de una playa original y virgen.


(de El Libro de Barro)


Canto Villano


y de pronto la vida
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aqu? en mi plato

observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla

hacerla
como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vac?o

rubens cebollas l?grimas
m?s rubens m?s cebollas
m?s l?grimas

tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente

emparedada
y el hueso del amor
tan ro?do y tan duro
brillando en otro plato

este hambre propio
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo

es la rosa de grasa
que envejece
en su cielo de carne

mea culpa ojo turbio
mea culpa negro bocado
mea culpa divina n?usea

no hay otro aqu?
en este plato vac?o
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos.

(De Canto villano)

Casa de Cuervos

porque te aliment? con esta realidad
mal cocida
por tantas y tan pobres flores del mal
por este absurdo vuelo a ras de pantano
ego te absolvo de m?
laberinto hijo m?o

no es tuya la culpa
ni m?a
pobre peque?o m?o
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del d?a
p?rpados de miel
y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermos?sima distancia
de tu cuerpo
tu n?usea es m?a
la heredaste como heredan los peces
la asfixia
y el color de tus ojos
es tambi?n el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen
sombras y tentaciones
y es m?a tambi?n la huella
de tu tal?n estrecho
de arc?ngel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra
para siempre
la m?sica extranjera
de los cielos batientes
ahora leoncillo
encarnaci?n de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie

aqu? me tienes como siempre
dispuesta a la sorpresa
de tus pasos
a todas las primaveras que inventas
y destruyes
a tenderme -nada infinita-
sobre el mundo
hierba ceniza peste fuego
a lo que quieras por una mirada tuya
que ilumine mis restos
porque as? es este amor
que nada comprende
y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
m?sica que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio
mezclados como se mezclan los sue?os
hasta ese torpe gris
que es despertar
en la gran palma de dios
calva vac?a sin extremos
y all? te encuentras
sola y perdida en tu alma
sin m?s obst?culo que tu cuerpo
sin m?s puerta que tu cuerpo
as? este amor
uno solo y el mismo
con tantos nombres
que a ninguno responde
y t? mir?ndome
como si no me conocieras
march?ndote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vac?a
que es mi cuerpo
a donde no has de volver


Curriculum Vitae

digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jam?s escuchaste v?tores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu ?nica
y desleal competidora.



bio/biblio

Nacida en el seno de una familia de escritores y artistas (biznieta de Manuela Antonia M?rquez, nieta de Delia Castro e hija de Serafina Quinteras). En 1943, ingresa a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educaci?n. All? conoce a Sebasti?n Salazar Bondy, Javier Sologuren, Jorge Eduardo Eielson, Francisco Bendez? y de quien ser?a su esposo, el pintor Fernando de Szyszlo, al tiempo que comienza a asistir a la tertulia de Pe?a Pancho Fierro, dirigido por Alicia y Celia Bustamante. A partir de 1947 empez? a colaborar en la revista "Las Moradas" que dirig?a Westphalen. En 1949, los esposos parten rumbo a Francia. Una vez en Par?s conocen a Octavio Paz. En 1954, viajan a Florencia, para volver al Per? un a?o m?s tarde. Entre 1957 y 1960 se instalan en Washington, D.C., donde Varela vivir? de hacer traducciones y eventuales trabajos de periodismo. Es tambi?n en 1957 cuando Salazar Bondy y Alejandro Romualdo la incluyen en su Antolog?a general de la poes?a peruana.
Ha publicado: Ese puerto existe (1959), Luz de d?a (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978), Camino a Babel ? Antolog?a (1986), Canto villano ? Poes?a reunida (1986), Poes?a escogida 1949-1991 (1993), Del orden de las cosas (1993), Ejercicios materiales (1993), El libro de barro (1993), Canto villano (Poes?a reunida, 1949-1994) (1986), Como Dios en la nada (Antolog?a 1949-1998) (1999), Concierto animal (1999).

"Blanca Varela es una de las voces mayores de la l?rica latinoamericana. Su poes?a trabajada con mucho rigor desde los primeros textos, tiene la altura y la intensidad de las mejores composiciones de sus pares femeninos: Gabriela Mistral o Juana de Ibarbourou, y alcanza pareja calidad a la de cualquier poeta-var?n de renombre. Las influencias literarias que suelen mencionarse cuando se habla de su obra (el surrealismo de Breton y sus versiones peruanas, el surrealismo bajo control de Emilio Adolfo Westphalen o los exacerbados versos de C?sar Moro, o, en el terreno de las ideas, el existencialismo de Jean Paul Sartre y de Simone de Beauvoir) son integradas dentro de un universo po?tico personal e intransferible.

En su caso, la poes?a est? estrechamente ligada a la verdad. ?Y cu?l es esa verdad? La ?ntima vida, la frustraci?n y el desencanto de la poeta. Alejada voluntariamente de todo lo que pueda ser reconocimiento literario, gloria u honor p?blico Blanca Varela prefiere s?lo comunicarse a trav?s de los textos. A veces pareciera que escribe poes?a a su pesar. Su estilo es de un castigado rigor. La poeta no publicita sus desgarramientos. Tal vez por eso lo expresa con mayor eficacia. En el terreno formal, en su poes?a se asocian varias tradiciones: la que viene de las grandes corrientes vigentes en el siglo XIX (romanticismo, parnasianismo y simbolismo, junto con la vanguardia surrealista) y otra muy concreta que en nuestro pa?s es la que se origina en Vallejo (la poes?a exacta, precisa, que prefiere las palabras de todos los d?as, que no busca el lucimiento, sino la expresi?n natural)."

Por Marco Martos

mencionada por
Paloma Mujica, Tilsa, Axel Porras, Dimas Arrieta, Maurizio Medo, Adrian Arias, Sofia Castillo, Alejandro Susti, Martin Rodriguez Gaona, Patricia Colchado, Leo Zelada, Hector ?aupari, Roxana Ghiglino, Isaac Goldemberg


Publicado por Mart?n Z??iga:: 12:55 PM ::

Enviado por Miriam Reyes.
Publicado por gala2 @ 2:10  | POEMAS
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