Jueves, 07 de junio de 2007
AUSCHWITZ


(A todos los jud?os del mundo, mis amigos, mis hermanos)

Esos poetas infernales,
Dante, Blake, Rimbaud...
Que hablen m?s bajo...
?Que se callen!
Hoy
cualquier habitante de la tierra
sabe mucho m?s del infierno
que esos tres poetas juntos.
Ya s? que Dante toca muy bien el viol?n...
?Oh, el gran virtuoso!...
Pero que no pretenda ahora
con sus tercetos maravillosos
y sus endecas?labos perfectos
asustar a ese ni?o jud?o
que est? ah?, desgajado de sus padres...
Y solo.
?Solo!
Aguardando su turno
en los hornos crematorios de Auschwitz.
Dante... t? bajaste a los infiernos
con Virgilio de la mano
(Virgilio, "gran cicerone")
y aquello vuestro de la Divina Comedia
fue un aventura divertida
de m?sica y turismo.
Esto es otra cosa... otra cosa...
?C?mo te explicar??
?Si no tienes imaginaci?n!
T?... no tienes imaginaci?n,
acu?rdate que en tu "Infierno"
no hay un ni?o siquiera...
Y ese que ves ah?...
Est? solo
?Solo! Sin cicerone...
Esperando que se abran las puertas del infierno
que t? ?pobre florentino!
No pudiste siquiera imaginar.
Esto es otra cosa... ?c?mo te dir??
?Mira! Este lugar donde no se puede tocar el viol?n.
Aqu? se rompen las cuerdas de todos
los violines del mundo.
?Me hab?is entendido, poetas infernales?
Virgilio, Dante, Blake, Rimbaud...
?Hablad m?s bajo!
?Tocad m?s bajo!...?Chist!...
??Callaos!!
Yo tambi?n soy un gran violinista...
Y he tocado en el infierno muchas veces...
Pero ahora aqu?...
Rompo mi viol?n... y me callo.




COMO T?...


As? es mi vida,
piedra,
como t?; como t?,
piedra peque?a;
como t?,
piedra ligera;
como t?,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como t?,
guijarro humilde de las carreteras;
como t?,
que en d?as de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centellas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como t?, que no has servido
para ser ni piedra
de una Lonja,
ni piedra de una Audiencia,
ni piedra de un Palacio,
ni piedra de una Iglesia;
como t?,
piedra aventurera;
como t?,
que, tal vez, est?s hecha
s?lo para una honda,
piedra peque?a
y
ligera ...



YO SOY EL GRAN BLASFEMO



El grito suena bien
en el vientre de la cueva,
el salmo bajo el mediod?a
de los templos
y la canci?n en el crep?sculo...
El grito es el primero.

Hay un turno de voces:
yo grito, t? rezas, ?l canta...
El grito es el primero.

Y hay un turno de bridas:
?l las lleva, t? las llevas, yo las llevo.
Y a la hora de las sombras subterr?neas
la blasfemia reclama sus derechos.

Los caballos piafan ya enganchados
y la carroza aguarda...
?Qui?n la lleva?
Yo: el blasfemo.
Yo la llevo, yo llevo hoy la carroza,
yo la llevo.
?ste es el poeta,
t? eres el salmista,
?se es el que llora,
t? eres el que grita...
yo soy el blasfemo.
Yo la llevo. Yo llevo hoy la carroza,
yo la llevo.
?Arriba! ?Subid todos!
?Vamos hacia el infierno!

La aijada tiene su ritmo,
y la tralla, y el frito, y el aullido...
y la blasfemia del cochero.
?Arre!
?M?sicos, poetas y salmistas;
obispos y guerreros!
Voy a cantar.
Vida m?a, vida m?a,
?Ay! ?Ay! ?Ay!
Vida m?a, vida m?a,
tengo un ojo pita?oso
y el otro con ictericia.
Vida m?a, vida m?a,
?Ay! ?Ay! ?Ay!
Esta es mi copla,
la copla de mi carne,
la copla de mi cuerpo.
Mas si mis ojos est?n sucios
los vuestros est?n ciegos.
?M?sicos, poetas y salmistas;
obispos y guerreros!
Voy a cantar otra vez.

El viejo rey de Castilla
?Ay! ?Ay! ?Ay!
El viejo rey de Castilla
tiene una pierna leprosa
y la otra sifil?tica.
El viejo rey de Castilla
?Ay! ?Ay! ?Ay!
Esta es la copla de mi tierra,
la copla de mi reino.
Mas si mi reino est? podrido
su esp?ritu es eterno.

?M?sicos, poetas y salmistas;
obispos y guerreros!...
Llevadme de nuevo el comp?s.
En los cuernos de la mitra
?Ay! ?Ay! ?Ay!
En los cuernos de la mitra
hay una plegaria verde
y otra plegaria amarilla.
En los cuernos de la mitra
?Ay! ?Ay! ?Ay!
?sta es la copla de mi alma,
de mi alma sin templo
porque la bestia negra
apocal?ptica,
lo ha llenado de esti?rcol.

Tres veces cant? el gallo,
tres veces neg? Pedro,
tres veces canto yo:
por mi carne,
por mi patria y por mi templo...
Por todo lo que tuve y ya no tengo...

?Arre! ?Arre! ?Arre!
?Vamos al infierno!
T? con el la?d, ?ste con el salterio,
aquel con la bocina, ?se con su lamento,
vosotros con la espada,
y yo, como Don Juan y como Job,
maldiciendo, blasfemando...
cada cual con su instrumento.

Vamos bien,
no hemos errado el sendero.
Conjugad otra vez:
?ste es el poeta, t? eres el salmista,
?se es el que llora, t? eres el que grita.
Yo soy el blasfemo...
?Y el sabio? ?Donde est? el sabio?
?Eh, tu!
T? que sabes lo que pesan las piedras
y lo que corre el viento...
?Cu?l es la velocidad de las tinieblas
y la dureza del silencio?
?No contestas?...
Pues las bridas son m?as. Yo la llevo,
yo llevo hoy la carroza, yo la llevo.
M?sicos, sabios, poetas y salmistas,
obispos y guerreros...
Dejadme todav?a preguntar:
?Qui?n ha roto la luna del espejo?
?Qui?n ha sido?
?La piedra de la huelga,
la pistola del g?ngster,
o el tap?n del champa?a
que dispar? el banquero?
?Qui?n ha sido?
?El canto rodado del poeta,
el recul?n del sabio,
o el empuj?n del necio?
?Qui?n ha sido,
la vara del juez, el b?culo o el cetro?
?Quien ha sido?
?Nadie sabe qui?n ha sido?
Pues las bridas son m?as.
;Adelante! ?Arre! ?Arre!...
?Vamos hacia el infierno!
Ya no hay otro camino.
??Llegaremos a tiempo??
??Antes de que amanezca??
?Desde luego.?
Y para hacer m?s corta la jornada
ahora cantaremos en coro,
y cantaremos las coplas
del Gran Conserje Pedro.
Yo llevar? la voz cantante
y vosotros el estribillo
con l?gubre ritmo de allegreto.

Copla:
Vino la guerra.
Y para hacer obuses y torpedos
los soldados iban recogiendo
todos los hierros viejos de la ciudad.
Y Pedro, el Gran Conserje Pedro,
le dijo a un soldado:
?Tomad esto...?
Y le dio las llaves del templo.

Estribillo:
Pedro, Pedro...
El Gran Conserje Pedro
que ha vendido las llaves del templo.

Copla:
Pedro... Te dijo el Se?or de los Olivos
cuando heriste con tu espada al siervo:
?Mete esa espada en la vaina,
que yo s? a lo que vengo.?
Y la metiste...
con las cajas de caudales en el templo.

Estribillo:
Pedro, Pedro, el Gran Conserje Pedro,
amigo de soldados y banqueros.

Copla:
Y ahora tenemos que ir al cielo
dando un gran rodeo
por el camino del infierno,
cavando un largo t?nel en el suelo
y preguntando a las ra?ces y a los topos,
porqu? ya no hay campanas
ni espada?as,
Pedro, y los p?jaros...
todos tus p?jaros se han muerto.

Estribillo:
?Pedro, Pedro,
todos tus p?jaros se han muerto!

Sin embargo, se?ores,
yo no soy un esc?ptico
y hay unas cuantas cosas en que creo.
Por ejemplo, creo en el Sol,
en el Diluvio y en el esti?rcol;
en la blasfemia,
en las l?grimas y en el infierno;
en la guada?a y en el Viento;
en el lagar,
en la piedra redonda del amolador
y en la piedra redonda del viejo molinero;
y en el hacha que derriba los ?rboles
y descuartiza los salmos y los versos;
en la locura y en el sue?o...
y en el gas de la fiebre tambi?n creo,
en ese gas ingr?vido,
expansivo y et?reo,
antifilos?fico,
antidogm?tico y antidial?ctico
que revienta los globos...
los grandes globos,
los globitos y el cerebro.

Y creo que hay luz en el rito,
luz en el culto y luz en el misterio.
Creo que el agua se hace vino,
y sangre el vino,
sangre de Dios y sangre de mi cuerpo.
Creo que el trigo se hace harina
y carne la harina...,
carne de Dios y carne de mi cuerpo.
Creo que un hombre honrado
cuando nos da su pan
tiene el cuerpo de Cristo entre los dedos.
?ste es mi credo.
?ste es mi viejo credo y pronto ser? el vuestro.
Ya lo ir?is aprendiendo.
Con ?l entraremos por la puerta norte
y saldremos por el postigo del infierno.
El infierno no es un fin, es un medio...
Nos salvaremos por el fuego.
Y no es un fuego eterno.
Pero es, como las l?grimas,
un elevado precio
que hay que pagarle a Dios,
sin bulas ni descuentos,
para entrar en el reino de la luz,
en el reino de los hombre,
en el reino de los h?roes,
en el reino que vosotros
hab?is llamado siempre
el reino beat?fico del cielo.
?Vamos all?!
?Estamos todos?
Hagamos el ?ltimo recuento:
?ste es el salmista,
el que deshizo el salmo
cuando dijo con ira y sin consejo:
?T? eres el Dios que venga mis agravios
y sujeta debajo de m?, pueblos.?
Y ?ste es el poeta luciferino,
el que invent? el poema
esterilizado y antis?ptico
y guard? en autoclaves la canci?n,
puritano, orgulloso y fariseo.
?Oh, puristas y estetas!
A?n no est? limpio vuestro verso
y su ?ltima escoria ha de dejarla
en los crisoles del infierno.
Aqu? van los artistas sodomitas,
los pintores bizcos
y los poetas inversos.

No llor?is.
Pero no dig?is tampoco
que la Luz y el Amor se ven mejor
torciendo la mirada o torciendo el sexo.
Ni llanto ni ufan?a. Vamos al gran taller,
a la gran fragua
donde se enderezan los entuertos.
Aquel es el que grita,
el hombre de la furia,
y aquel otro el que llora,
el hombre del lamento.
All? va el rey leproso y sifil?tico,
?ste es el sabio t?mido,
cargado de tarjetas y de miedo.
Aqu? van el juez y el g?ngster
los dos juntos en el mismo verso.
?ste es el Presidente
dem?crata y guerrero
que desnud? la espada en el verano
y debi? desnudarla en el invierno.
?Ay del que se arm? tan s?lo
para defender su granero,
y no se arm?
para defender primero el pan de todos!
?Ay, del que dice todav?a:
nos proponemos conservar lo nuestro!
All? va el demagogo,
aqu?l es el banquero,
?stos son los cristianos
-que ahora se llaman los ?cristeros?-
Y ?ste es el hombre de la mitra,
la bestia de dos cuernos,
el que vendi? las llaves...
el Gran Conserje Pedro...

?Aqu? van todos!
Y aqu? voy yo con ellos.
Aqu? voy yo tambi?n,
yo, el hombre de la tralla,
el de los ojos sucios... el blasfemo.
S?. Ahora ya sin hogar y sin reino
sin canci?n y sin salmo,
sin llaves y sin templo...
yo la llevo,
yo llevo hoy la carroza, yo la llevo.

Se va del salmo al llanto,
del llanto al grito, del grito al veneno...
?Arre! ?Arre!
?Y se gana la luz desde el infierno!

Tags: león felipe

Publicado por gala2 @ 21:24  | POEMAS
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