miércoles, 30 de mayo de 2007
TRES POEMAS INÉDITOS


Hacia el timón...

Hacia el timón
más allá de la bruma, el espacio
donde caben el hombre y su sombra
por fin lleno y saciado de si
y de mundo. O, quizás, hacia
una espuma fugaz
en la superficie,
una olla de carbones encendidos
ante la peste que acecha.
O, tal vez, hacia un leño encendido
antes de que caiga al mar,
el último aceite en la lámpara,
el amor previo a la usura,
el canto de los grillos
en vísperas del Diluvio.


Habrá olvido en la tarde...

Habrá olvido en la tarde
de las redes olvidadas
y los botes quietos.
Un olvido tejido con lana de animal
hallado a la deriva y ciego.
A esa hora se tumbará
el poema, para siempre inconcluso;
no quedará trabajo
que culmine en ventura
ni ventura que impregne
al amor, despojado de si y en fuga.
Este día en el que respiramos
precede a esa tarde, lo anuncia
el reflejo de cada rostro
en el agua turbia
que casi todos suponen
el espejo más perfecto.



En el instante del te quiero...


En el instante del te quiero,
el borde afilado del papel,
una mínima pero dolorosa
herida en el dedo.
En lo que debiera ser luz espesa,
el fin de toda soledad,
una sangre escasa que confunde y distrae.
¿Qué anhelo cabe en el agua fría?
¿Qué deseo se concentra
en un trozo de algodón, en una toalla?
¿Qué sagrada o profana intensidad
promete el alcohol?




OTROS POEMAS


TEMEROSO ANDAR POR LO OSCURO



Cuerpos donde pareciera haber sólo luces, líneas
Una inédita condición de imán para la aguja de vidrio
Una audacia para lo que permanece aplastado y ajeno
Pero jamás el cadáver, lo que de él hacia las cosas se desliza
Su frío que apaga cualquier chispa, su falso azul y memoria hueca
Porque no levanta casa para huir de ella
Porque no se viste para más tarde desnudarse
Porque nunca es áspero al tacto y no se diluye porque ya está, para siempre, diluido
Quién de veras lo ama, quién le arranca la máscara
Quién habla con él una lengua de humano o de víbora
No saldrá de su agujero para arrojarse a los perros, para dejarse devorar por ellos
Rompo el espejo donde tal miseria se refleja

(7 de febrero, 2007)


Una larga noche donde todo es genialmente fatuo
Papel con interminables cálculos velozmente resueltos
Arte magnético sin perturbación ni extravío
Una larga hora agobiada por los alimentos
Panes sabrosos y blancos, carnes sabrosas y rojas
Ningún hambre capaz de conducirme a la ancha herida en su vientre
Justo cuando todo parecía vía abierta hacia su reino
Seguro contagio de su sagrada peste
Silente trueno sin relámpago sobre hojas y cenizas
Donde ella habita, a salvo del tiempo



(A Emilio Varela)



Lo otro es música de esferas, profundo azul
Un desmayo en la santidad, una estética pura, invisible

Cantidad con su tono, su adverbio
Su lado natal, su extensión y pose
Y árboles alineados al borde del camino
Y una escena de moral ciega, neoclásica

Ninguna pregunta, ninguna mentira
Espejo sin aberración, materia infecunda

Lo otro es luz plena, ausencia de detalles
Una idea de fin que persiste
Pero un fin mullido, resignado




Así el canto, los perfumes, el óxido,
los goznes, los imanes, el malvón, la sudestada,
el teorema, el melodrama, la letanía

Así las abejas, lo traslúcido, el hacha,
un río verde y otro rojo,
la desnudez, el litio, la risa, la penitencia

Así cada romance y cada muslo,
el temeroso andar por lo oscuro,
cuanto sangra o exuda, el éter, la pezuña,
vigas, labios, reflejos, pabellones

Lo que reúno aquí y en otras partes,
someto al fuego, a tensión y presiones
para que nadie logre saber qué eran,
de qué estaban hechos,
cuáles eran sus formas originales

¿Y todavía espero ser reconocido,
obtener salario por ello?



(6 de febrero de 2007)


¿Puedo decir yo sin perderme, ser fantasma,
sin plantar un abismo de lengua oscura,
sin espantar al árbol de los frutos como rayos,
respirado todo el éter, sellado el artificio,
sangrada la música y roído por el sol el colmillo?
¿Puedo decir yo, ahora, mañana,
ante tormentas y senos, oxidados edictos,
la sombra que simula ser carne,
un dios siempre singular, tan virgen como ha

Tags: Carlos Barbarito

Publicado por gala2 @ 8:31  | POEMAS
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