Sólo quien tropieza y es capaz de levantarse puede avanzar. Sólo quien es capaz de arriesgar tiene derecho a equivocarse. Sólo quien conoce el lenguaje puede jugar con él igual que lo haría un niño. Y porque un lapsus lo tiene cualquiera, cualquiera soy, cualquiera somos. Contigo y conmigo o CON TIGO Y CON MIGO, al igual que CON MARÍA o CON ¿cómo te llamabas...?