Martes, 17 de abril de 2007
en el poema siempre
oir? el silencio
antes que la palabra
beber? de su misma boca

entonces nacen las cosas
las palabras el mundo

yo digo: en el poema siempre
oir? el silencio antes que las palabras

y t? respondes: si hay un dios
ah? es donde vive

descubro la exacta vertiente
de la sombra y de la luz
donde termina donde comienza

y el silencio palpita igual que el mar
en su vientre de sal
palpita como el ala de un p?jaro
que lentamente doma el cielo
como el viento la tierra la vida

y si hay un dios s?
ah? es donde vive

***

al igual que en la otra lengua
se oculta el secreto de las vocales
signos invisibles que el ojo recrea
yo inauguro la p?rdida de un rostro

el ojo es una estrella en un cielo negro
una l?grima de luz traza su surco
en la claridad que el d?a traer?
el filo de los cuerpos cortar? el espacio

llevamos el recuerdo de una orilla antigua
se consume la antorcha del tiempo
el ser refugiado en el ser busca su sombra
lenguaje perfecto del silencio

me empe?o en hacer que reviva
el pasado en mi ojo izquierdo
el ojo derecho que el sol ilumina
se inventa un futuro incierto

no concibo la tierra sin el cielo
la luz sin el sacrificio de las tinieblas
el agua sin la sed de las piedras
el poema sin el ser el lugar sin la b?squeda

conozco lo absoluto del c?rculo y su tensi?n
la noche y la iluminaci?n la sombra
y el umbral el fuego y el s?mbolo del fuego
soy mil soy una

comienzo y me recomienzo
en el infinito de las metamorfosis
en el inagotable calendario del tiempo
accedo a tu s?ptimo d?a

***

somos los hu?spedes desconocidos
en la casa del mundo
el mar la ola el escollo
el navegante que descubre
la ausencia de balizas

somos el ojo que el ojo ve
y la visi?n que nos borra
somos eso que miramos
en el fondo de los ojos
y que sabe que somos

somos lo numeroso y lo ?nico
la cosa y su contrario
la multiplicaci?n de lo visible
el ojo abierto a lo invisible

somos la sombra de la sombra
que en la oscura claridad del sue?o dormita

somos la huella en la arena
somos cada letra del alfabeto

somos el or?culo y la ofrenda
la m?scara colgada del ?rbol
el templo y el don entregado
a la luz muerta del templo

somos la pregunta
que no pide respuesta
somos la pregunta y la respuesta
cuando no son sino una

somos el c?rculo
que se crea a s? mismo hasta el infinito
recorremos en los dos sentidos
el calendario de los hombres
como una escala de horizonte
antes de que nos inviten a cruzar
de un salto el vac?o que nos separa
de nuestro nacimiento

oscilando entre ebriedad y terror
somos lo que sabemos
y lo que ignoramos
lloramos l?grimas de ?mbar

somos la primera y la ?ltima palabra
la estrofa y el canto
y la boca que queremos
ponerle al rostro del silencio

somos la mano insumisa
que dibuja el signo
el v?rtigo ante el abismo
abierto por el poema

con s?lo una palabra en nosotros que no sepa si decirse
alcanzamos lo m?s ?ntimo de la soledad

somos el paso y el andar
el camino y la ruta
y el ?ltimo umbral que cruzaremos
somos el lugar en el que termina el mundo
aquel en el que comienza

***

el d?a es el desierto de la noche
respiro arena
busco mis semejanzas
soy un sol
que muere en tu boca

plegaria silenciosa
mi recuerdo de ti
la palabra acalla a la palabra
soy una voz
que muere en tu boca

la palabra traiciona a la palabra
la sombra se extiende
enigma del vac?o
soy un libro
que muere en tu boca

mudas de deseo
las palabras me abandonan
la muerte hace se?as
soy un poema
que muere en tu boca

***

dorm? en un lecho de rocas durante tres siglos
v? cosas que los hombres olvidaron
med? la distancia que separa el cielo de la tierra
le? las l?neas de la mano pronunci? los or?culos
una voz que no era la m?a habl? por mi boca
desaparec? en una ciudad a su vez desaparecida
unos jinetes armados invadieron nuestras llanuras
permanecimos a la espera de otros b?rbaros
el mar se retir? de las puertas de mi ciudad
me gan? el favor de los r?os de la tierra
adorn? el d?a con el tatuaje de mis sue?os
mi rostro vio mi otro rostro
no o? la voz que me llamaba
la mano que me buscaba no me encontr?
nac? varias veces de cada estrella
mor? otras tantas con el sol de los d?as
muy pronto me embarqu? hacia ninguna parte
ped? una habitaci?n en la patria de los otros
no hab?a hecho nada antes de nuestro adi?s
viv? en el poniente en el levante y en el espacio del viento
era esa extranjera que acompa?aba a la noche
dos veces extranjera entre norte y sur
grab? p?jaros tristes en unas piedras grises
dibuj? esas piedras y las habit?
constru? balsas donde no hab?a oc?anos
levant? tiendas donde no exist?an desiertos
unas caravanas me llevaron hacia un sue?o de oriente
mis caligraf?as viajaron a lomos de las nubes
record? la nieve de los almendros
segu? la ruta a?rea de los p?jaros
hasta el monte de la luna en los plumones de los nacimientos
aprend? y olvid? todas las lenguas de la tierra
encend? una hoguera con todas las patrias
algunas noches beb? del frasco del olvido
busqu? mi estrella en el lecho de las estrellas
guard? tu amor en el hueco de mi mano
tej? una alfombra con la lana del recuerdo
desplegu? el mundo bajo el arco de los or?genes
vend? las llagas del crep?sculo
hice gavillas con mis estaciones para regal?rselas a la vida
cont? los ?rboles que me separan de ti
?ramos dos en esta tierra ahora estamos solos
me ce?? un cintur?n de palabras en el talle
cubr? con una mortaja la ilusi?n de los espejos
cultiv? el silencio como una planta rara
fulgor tras fulgor descifr? la noche
la muerte me cortej? durante un tiempo
busqu? en el sol la direcci?n del sol
me acost? en mi tumba y me levant?
me perd? luego me encontr? de una g?nesis a la otra
te esper? sin esperarte
hasta que te convirtieras en poema
mezcl? la carne con la arcilla y con la luz
mezcl? el aliento con lo que ya era aliento
viv? en la c?lida casa de tu voz
hice que los recuerdos nacieran antes de que vivieran
ocult? mi amor bajo los pudores de la sombra
me pregunt? c?mo decirlo antes de decirlo
y por qu? no lo dec?a
dije que ya era hora de ir a ti
me arrastr? hasta tus labios por un lecho de espinos
cre? que lo que nos un?a
era aquello que nos hac?a semejantes
busqu? en ti un pa?s una lengua
alej?ndome del sue?o me acerqu? a ?l
ennegrec? p?ginas con la noche del poema
el p?jaro negro del silencio las rozaba una a una
a?n no s? qu? lengua me habla y me absuelve
tom? un sendero de luz que conduce al horizonte
mi pa?s: un ramo de adioses recogidos al hilo del tiempo
desenroll? sus orillas como una estera de alfa
encontr? un nombre para lo que queda de la ni?ez
para florecer entre tus brazos
tir? a un pozo las naranjas del recuerdo
dibuj? mi amor con tiza en una muralla de agua
nada permanece en la memoria de los hombres
caminaba en m? y lejos de m?
a veces una sombra se casaba con mi sombra
en cada partida cortaba un lazo
liberaba el p?jaro de fuego de las cenizas de la memoria
caminaba en ti y lejos de ti
me ali? con el alfabeto de la arena
con las ondulaciones de la ola
con la paz que cierra tus p?rpados
mi canto ser? a imagen de esa paz
reconoc? el alba en el alba dentro de su mirada
quise el d?a a imagen de los que amo
dispuse la noche para la cosecha del sue?o
cortej? lo visible abrac? lo invisible
lo le? todo de la tierra en el gran libro de la tierra
fui testigo de lo ef?mero y de la eternidad del instante
me demor? en el umbral de cada umbral
nuestros muertos llamaban desde la otra orilla
las l?neas de su mundo surcaban nuestras manos
el eco de sus voces se agotaba en la distancia
los suicidios de la sangre eran otras tantas piedras
en las murallas del tiempo
di mis primeros pasos en el limo de los r?os
me enterraron viva en la arena bajo un mar de dunas
taparon la caverna ? que mi sue?o sea eterno
exiliaron mi cuerpo al interior de mi cuerpo
borraron mi nombre de todos los registros
hasta los esponsales de las dos orillas
llev? en m? el vac?o como la boca de un ahogado
diciembre desapareci? tras el horizonte
llam? ? s?lo el silencio estaba atento
vi a los siglos perderse hasta nosotros
el granado volv?a a florecer entre las estelas
mi ciudad cambiaba de se?ores como de aderezos
mi tierra: una nube al margen del levante
por qu? buscar un lugar si somos el lugar
mi sombra recorri? un largo camino hasta llegar a m?
un d?a entr? en la casa de la lengua
puse dos p?jaros en el nido del coraz?n
atraves? el espejo del poema y este me atraves?
confi? en el rel?mpago de la palabra
deposit? un amor rebelde en la primavera de los ?rboles
y liber? mis manos para que volasen las palomas



Traducci?n de Ros Arag?n
Publicado por gala2 @ 6:40  | POEMAS
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por anomimo
S?bado, 15 de mayo de 2010 | 12:58
esta
larga
que
es
bonitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
estan
bellaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa