Martes, 20 de febrero de 2007
Y Dios me hizo mujer

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cav? por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Teji? delicadamente mis nervios
y balance? con cuidado
el n?mero de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyect? con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron as? las ideas,
los sue?os,
el instinto.
Todo lo que cre? suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los d?as
por las que me levanto orgullosa
todas las ma?anas
y bendigo mi sexo.



En la doliente soledad del domingo



Aqu? estoy,
desnuda,
sobre las sabanas solitarias
de esta cama donde te deseo.

Veo mi cuerpo,
liso y rosado en el espejo,
mi cuerpo
que fue ?vido territorio de tus besos,
este cuerpo lleno de recuerdos
de tu desbordada pasi?n
sobre el que peleaste sudorosas batallas
en largas noches de quejidos y risas
y ruidos de mis cuevas interiores.

Veo mis pechos
que acomodabas sonriendo
en la palma de tu mano,
que apretabas como p?jaros peque?os
en tus jaulas de cinco barrotes,
mientras una flor se me encend?a
y paraba su dura corola
contra tu carne dulce.

Veo mis piernas,
largas y lentas conocedoras de tus caricias,
que giraban r?pidas y nerviosas sobre sus goznes
para abrirte el sendero de la perdici?n
hacia m mismo centro
y la suave vegetaci?n del monte
donde urdiste sordos combates
coronados de gozo,
anunciados por descargas de fusiler?as
y truenos primitivos.

Me veo y no me estoy viendo,
es un espejo de vos el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.

Llueve copiosamente
sobre mi cara
y solo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza.

?Qu? sos Nicaragua?

?Qu? sos
sino un triangulito de tierra
perdido en la mitad del mundo?

?Qu? sos
sino un vuelo de p?jaros
guardabarrancos
cenzontles
colibr?es?

?Qu? sos
sino un ruido de r?os
llev?ndose las piedras pulidas y brillantes
dejando pisadas de agua por los montes?

?Qu? sos
sino pechos de mujer hechos de tierra,
lisos, puntudos y amenazantes?

?Qu? sos
sino cantar de hojas en ?rboles gigantes
verdes, enmara?ados y llenos de palomas?

?Qu? sos?
sino dolor y polvo y gritos en la tarde,
-"gritos de mujeres, como de parto"-?

?Qu? sos
sino pu?o crispado y bala en boca?

?Qu? sos, Nicaragua
para dolerme tanto?


Peque?as lecciones de erotismo


I

Recorrer un cuerpo en su extensi?n de vela
Es dar la vuelta al mundo
Atravesar sin br?jula la rosa de los vientos
Islas golfos pen?nsulas diques de aguas embravecidas
No es tarea f?cil - si placentera -
No creas hacerlo en un d?a o noche de s?banas explayadas
Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas

II

El cuerpo es carta astral en lenguaje cifrado
Encuentras un astro y quiz? deber?s empezar
Corregir el rumbo cuando nube hurac?n o aullido
profundo
Te pongan estremecimientos
Cuenco de la mano que no sospechaste

III

Repasa muchas veces una extensi?n
Encuentra el lago de los nen?fares
Acaricia con tu ancla el centro del lirio
Sum?rgete ah?gate disti?ndete
No te niegues el olor la sal el az?car
Los vientos profundos c?mulos nimbus de los pulmones
Niebla en el cerebro
Temblor de las piernas
Maremoto adormecido de los besos

IV

Inst?late en el humus sin miedo al desgaste sin prisa
No quieras alcanzar la cima
Retrasa la puerta del para?so
Acuna tu ?ngel ca?do revu?lvele la espesa cabellera con la
Espada de fuego usurpada
Muerde la manzana

V

Huele
Duele
Intercambia miradas saliva impr?gnate
Da vueltas imprime sollozos piel que se escurre
Pie hallazgo al final de la pierna
Pers?guelo busca secreto del paso forma del tal?n
Arco del andar bah?as formando arqueado caminar
G?stalos

VI

Escucha caracola del o?do
Como gime la humedad
L?bulo que se acerca al labio sonido de la respiraci?n
Poros que se alzan formando diminutas monta?as
Sensaci?n estremecida de piel insurrecta al tacto
Suave puente nuca desciende al mar pecho
Marea del coraz?n sus?rrale
Encuentra la gruta del agua

VII

Traspasa la tierra del fuego la buena esperanza
navega loco en la juntura de los oc?anos
Cruza las algas ?rmate de corales ulula gime
Emerge con la rama de olivo llora socavando ternuras ocultas
Desnuda miradas de asombro
Despe?a el sextante desde lo alto de la pesta?a
Arquea las cejas abre ventanas de la nariz

VIII

Aspira suspira
Mu?rete un poco
Dulce lentamente mu?rete
Agoniza contra la pupila extiende el goce
Dobla el m?stil hincha las velas
Navega dobla hacia Venus
estrella de la ma?ana
- el mar como un vasto cristal azogado -
du?rmete n?ufrago.

Tags: Gioconda Belli

Publicado por gala2 @ 11:24  | POEMAS
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