Poemas del alma
Canto tu bello esfuerzo de luces catalanas,
Tu amor a lo que tiene explicación posible.
Canto tu corazón astronómico y tierno,
De baraja francesa y sin ninguna herida.
Canto el ansia de estatua que persigues sin tregua
El miedo a la emoción que te aguarda en la calle.
Canto la sirenita de la mar que te canta
Montada en bicicleta de corales y conchas.
Pero ante todo canto un común pensamiento
Que nos une en las horas oscuras y doradas.
No es el Arte la luz que nos ciega los ojos.
Es primero el amor, la amistad o la esgrima.
Es primero que el cuadro que paciente dibujas
El seno de Teresa, la de cutis insomne,
El apretado bucle de Matilde la ingrata,
Nuestra amistad pintada como un juego de oca.
Huellas dactilográficas de sangre sobre el oro,
Rayen el corazón de Cataluña eterna.
Estrellas como puños sin halcón te relumbren,
Mientras que tu pintura y tu vida florecen.
No mires la clepsidra con alas membranosas,
Ni la dura guadaña de las alegorías.
Viste y desnuda siempre tu pincel en el aire
Frente a la mar poblada de barcos y marinos.