He leido en El Pais un poema de Carmen Ruiz Fleta, y me ha parecido absolutamente clarividente.
Entiendo que, por nuestra propia naturaleza animal, somos todos unos verdaderos egoistas. Y lo mas duro es que, en esta horrible sociedad de consumo en la que vivimos, hay muchos que ni siquiera luchan contra sí mismos por evitar ser tan mezquinos. Veo a diario que ya todo es "consumible", hasta el amor... y eso hace de nosotros entes aislados, objetos finales (Sloterdijk dixit). Crea barreras y falsas aspiraciones, como si fueramos productos de mercado que caducaran por temporadas. Cuanta soledad nos espera...
Quisiera conocer a su autora para poder felicitarla, me ha abierto la carne con la precisión de un bisturí.