VIII ENCUENTRO INTERNACIONAL DE MUJERES POETAS
VITORIA-GASTEIZ
noviembre 2005
POEMAS
AINIZE TXOPITEA
CEREMONIA TIERRA
Persiste el llanto en avanzar rumbo al desierto
muere de pena la arena al levantarse el viento sur
recordando en cada grano su serena misericordia.
El monte-alud bebe de sus raíces el oasis,
agua de un cuerpo nacido roca.
La brújula y la cruz se paran,
respiran y se agotan,
como un joven soldado que entrega la vida por su país.
Insiste el aguacero en avanzar rumbo al desierto
pero el cielo se lo impide.
Ceremonia tierra rica en sequía
nos hará pagar por nuestros errores.
AMAIA LASA
GOSEZ HIL
Gosez hil zara
bakar bakarrik
hospital handi bateko
gela hestu batean.
Bakar bakarrik
hil zara
gosez.
Esnearen iturburuetan
gosez
hil.
Eztia isurika
eta zu
hil
gosez.
Eguzkiak besarkatzen duen herrian
gosez
hil zara.
Euriak naharoki bustitzen duen lurrean
hil zara
gosez.
Bakar bararrik
hilik zautza
gosez.
Julio Verneren ametsak
egi bihurtu diren lur honetan
gosez
hil zara.
Gosez
hospital triste bateko
gela zuri batean
hil zara
gosez
bederatzi urti izanik?
AMINA SAÏD
Siempre en el poema
yo escucharé el silencio
antes que la palabra
abrevaré en su propia boca
entonces nacen las cosas
las palabras el mundo
digo: siempre en el poema
escucharé el silencio antes que las palabras
y tú respondes: si existe un dios
es allí donde habita
yo descubro la exacta vertiente
de la sombra y de la luz
donde termina donde comienza
y el silencio palpita como el mar
en su vientre de sal
palpita como el ala de un pájaro
domesticando lentamente el cielo
como el viento la tierra la vida
y si existe un dios sí
es allí donde habita
(traductor Rafael Patiño)
ANGELA MALLÉN
y la fucsia parece bailarina.
nicanor parra
dear poetry
quatro bayaderas acróbatas, dúctiles, lívidas
saltan sobre las lunas clavadas en la noche
desde los géisers infernales de las almas desérticas
y tiritan
abrazadas
a lo lejos.
desde tierra se divisan,
desde los faros de la tierra.
son como peces azules que se multiplican.
espejean como tesoros antes de sumergirse.
polca, molinete, cumbé,
mazorca bailan con la anciana tristesse,
la pobre que cuida de sus ratas
sola en un puerto abandonado.
zambra sobre los aqueductos del tiempo.
minué.
minué.
fuego, agua, luz, tutú.
quatro ballerinas danzan (tacón
y puntera, (puntera y tacón).
giran fuera de los cauces, y cumplen,
sombras chinescas disciplinadas,
cumplen su propio ejercicio.
ÁNGELA SERNA
Claude Esteban in memoriam
Luego será otra vez mañana
y olvidaré las penitencias
de tantas recaídas;
luego,
cuando sea otra vez mañana
recordaré los golpes, las heridas,
las costras de otros días con sus noches;
luego,
en un instante que no es
mañana ni ayer ni tal vez hoy,
sólo un no-tiempo almacenado
tras los muros de esta habitación
en la que olvido;
luego,
cuando nada ni nadie ni yo
misma recuerde las viejas melodías,
los pulsos de la mano en el papel,
las llagas abiertas desde el sueño,
surgirá,
desnuda y sin pudor,
aquella que, ajena a las edades,
decidió por mi,
dentro y fuera de mi,
haciéndome responsable de todas las cicatrices
de una piel que no es la mía.
Luego, cuando sea
otra vez mañana
todo comenzará sin mí.
(Inédito en libro)
ANGELES MORA
CAMINO DEL PELIGRO
Como una piedra,
como un pez que se deja
arrastrar por las aguas.
Sin volver la mirada,
sin divisar la orilla.
Navego el ancho río del olvido
siguiendo la corriente
que me lleva al peligro.
No sé cómo termina el desafío
y eso añade suspense.
Sé que me esperan
los rápidos al fondo,
la última aventura,
el torrente final.
He de jugarme el resto
en una sola carta.
Siento un vértigo frío:
mi historia es como el sueño
de un naipe en la baraja.
(Inédito)
AURORA LUQUE
Taller de sedería
Es un espléndido manantial de magnífica seda (...)
Salvo la seda, no hay otro comercio en esta ciudad,
por lo cual los forasteros no permanecen en ella y
sólo la habitan sus propios vecinos.
IBN AL-JATIB
Seda del párpado, seda de la ingle,
seda roja del cielo de la boca,
seda blanca, escondida, de la nuca,
la pieza con pequeños lunares de la espalda,
crisálida de seda del ombligo,
el ovillo del pubis, la seda que se adentra,
el encaje de seda de la axila,
la organza de los labios,
la piel como sedante,
las palabras sedosas,
el sedal sin anzuelo de los brazos,
piel de fibra tensada -tarea de hilandera
del gusano inquilino, el tejedor del gremio
de los sastres futuros que destejen
la vieja seda rota y desvaída,
del trapero que rasga y que descose
los últimos recortes, los retales,
la mortaja de seda apolillada.
( de Transitoria)
BALBINA PRIOR
La Celebración de la Palabra
Desde esta pelliza de toro tan angosta a veces,
gran bazar de la droga, según los diarios,
portaviones de sol, vehemencia y gozo,
preñada de inquilinos que bailan
-y qué remedio- con el alegre subsidio de la palabra,
sólo se puede aceptar una contienda de juego y paz,
aunque la mancha de petróleo en el océano
siga ahogando pateras
y sus inagotables fuegos de artificio
iluminen haciendas y solares encalados.
Pero una gota de lluvia en ese océano
bastaría para recordar que somos
una nimia inmensidad indivisa,
una frontera única en el presente de los pueblos,
y no se debe sucumbir,
pues queda demasiado cerca el zéjel y la moaxaja,
hace pocos siglos que importamos el soneto,
y parece que fuimos ayer cuando Breton,
Artaud, Aragon, Soupault, Tzara,
cambiaron a este bajel pirata su rumbo.
También dijeron que no era arma poderosa;
por si acaso, me tomo cada mañana la molestia,
de acudir a la fuente donde manan las palabras,
apartar residuos tóxicos, bolsas de plástico,
y exprimidas latas de Coca Cola, que maldigo fríamente,
para poder sobrevivir sin DNI reglamentario,
y como si de un anuncio de 15 segundos se tratara
devolver bien condenso un mensaje alto, claro,
y evónimo de celebración del verso,
unida ya a esta grey, artificiera de pasiones,
y sin más escudo que cualquier semipoema.
BELÉN JUÁREZ
VIII
Y fueron las vibraciones de un grito contra el tiempo,
y contra el tiempo que se expandía usando peldaños, y
que sufría a golpe de puños.
Fueron en busca de los vientos de Orión,
una y otra noche sobre la escapada
de la eterna dimensión de lo imposible.
Ganaron la placidez de ignorar el mundo
escrito sobre las malditas horas de templanza y sueño.
- Entrégate al agua,
a la cálida e intocable esencia del amor
que protege el recuerdo de una cuerda
que ahorca desde otro universo
tu cuello y mi música…
- Bellas fueron tus sonrisas desde el agua que todo lo puede,
como un dios de fuerzas satisfechas e insuperables,
bellos tus perfiles y las sombras inventadas
para ese otro universo que existe, que existe,
que nos existe…
Se quejaba el soldado
de las miles sensaciones que prendían su alma,
de las ocultos y brutales cantos del Universo impuesto.
Del libro inédito: El Universo de las luces
BELÉN REYES
NACI PARA AHORA MISMO
para sólo este instante.
Para que Dios, de pronto
se pose en mi cabeza,
y me peine estos años
de onduladas tristezas,
y me recoja el llanto
con horquillas de estrellas.
Nací para ahora mismo
Para sólo este instante.
Para pararme en seco
y contemplar las grietas
y descifrar los gritos
que tiemblan en mi lengua.
Nací para estos versos
que en este instante cierran,
la herida del Misterio
de estar viva y no muerta.
Sólo este instante, sólo,
alumbrándome entera.
Lo que venga no importa
lo que pasó no pesa.
Nací para ahora mismo
para sólo este instante
decir que ha merecido
la pena tanta pena.
Lo que venga no importa.
Lo que pasó no pesa.
CARMEN VICENTE
DIÁSTOLE
Y no sé por qué
pero te quiero;
no consigue enloquecerme
tu hermosura,
ni tus ojos,
ni tus manos,
ni esa peca insensata
al borde mismo.
No,
no sé,
debe de ser tu corazón
si,
sus desmedidas proporciones,
sus inmensas diástoles...
No te pongas a dieta,
¡por favor!
que no adelgace,
que tampoco bajen
tus niveles de azúcar,
tan a la medida de mi alma
y de mi boca;
¡hagamos guerra a la moda!
¡VAMOS A ENGORDAR
mi amor
aunque sólo sea
de corazón!
CHANTAL MAILLARD
1
Un hombre es aplastado.
En este instante.
Ahora.
Un hombre es aplastado.
Hay carne reventada, hay vísceras,
líquidos que rezuman del camión y del cuerpo,
máquinas que combinan sus esencias
sobre el asfalto: extraña conjunción
de metal y tejido, lo duro con su opuesto
formando ideograma.
El hombre se ha quebrado por la cintura y hace
como una reverencia después de la función.
Nadie asistió al inicio del drama y no interesa:
lo que importa es ahora,
este instante
y la pared pintada de cal que se desconcha
sembrando de confetis el escenario.
Tuerzo la esquina. Apresuro el paso. Se hace tarde y aún no he almorzado.
CHUS PATO
Poema nº 2
e agora o panóptico é unha ruína
non importa porque a paisaxe podo imaxinala como decida
se un deserto será un tell
se ten vexetación, as glicinias instalaranse no edificio
se na Antártida, será unha fantasmagoría de xeo
algunhas xentes (obreiras, tolos, escolares, poetas) continúan a vivir aí; descoñecen que xa ninguén os vixía
que en tempos de fartura, os sistemas de dominio xa non se ocupan das poboacións, nin sequera cómpre alimentalas
ten que ver co que dicías, que “o capital é analfabeto”
debo afastarme:
saír da bioloxía, permanecer no corpo
CINTA MONTAGUT
Me alojo en las espirales de la noche
camino por el polvo blanco de la madrugada
en la sed de los camerinos
en el grito apagado de las esquinas
me reconozco,
soy un hueco en el volumen del aire.
No alcanzo a ver la punta de la espina
que se aloja en la carne,
no alcanzo a oír el llanto que se apaga
oculto en las aceras.
Me ahogo en la respiración de las ruinas
hasta que todo acaba y nada empieza ya.
De Poemas para un siglo (2003)
CONCHA GARCÍA
TESTAMENTO
Amor Mío dos puntos, se cayó
la voluntad de seguir siendo, salgo
enhebrada de tu saliva aún y me
aturde dejar de perseguirte, tú que fuiste
llama en la oreja y calidez de un dedo
locura de apuñalamiento certero, ensayo
noble que se caracterizaba por la insistencia
del tema con un fondo alegórico,
certerísima me quedo donde estoy, ¿qué
está más lejos?¿lo que sigue
permaneciendo? Me diseco las manos
para no tener que hacer escrutinios
con las caricias insentidas. Tengo
que escribir aún otro poema
mi sentencia y un método
para olvidarme de tu lengua.
CONCHA MURUA
Con la piedra de tus sueños
a mi espalda
preparo el té
¿son sólo ruinas?
La realidad se refleja
latiendo
sin caos ni esperanza.
¿Hay que luchar contra el olvido?
Insólita, vencida, despojada,
la memoria está llena de ciudades
la misma ciudad
donde ninguna mujer es la misma.
Sin poso en el recuerdo ajeno
mi tiempo sólo teme a las pirámides,
a la reina que todo lo dio
por un sueño.
(inédito)
CRISTINA PERI ROSSI
CONSIDERANDO
Teniendo en cuenta y considerando
el progresivo deshielo de los mares
el efecto invernadero
la veloz extinción de algunas especies de mamíferos
el hambre en África
las guerras religiosas en Oriente
el contagioso Sida
los cientos de miles de mujeres asesinadas
por sus hombres más cercanos
la infibulación de niñas y adolescentes
la caída del dólar
los sádicos que torturan niños
el turismo sexual en Tailandia
el numeroso grupo de dictadores en el mundo
el aumento de las mafias
el tráfico de órganos
el tráfico de armas
el tráfico de blancas
las matanzas y genocidios
el cáncer y los accidentes automovilísticos
el hecho de que tú y yo ya no follemos
es sencillamente irrelevante.
DIONISIA GARCÍA
ARCOIRIS CIRCULAR
La luz lo alfombra todo en la mañana.
Es mi hermosa ciudad quien la recibe.
Camino y me pregunto, sin fortuna,
como ha podido ser tanta grandeza.
Ensimismada sigo, y atraída
por el verde manzana de unos árboles,
son esas hojas nuevas, casi niñas,
que van creciendo ante los ojos ciegos.
Me flanquean sagrados monumentos,
y un ensanche glorioso que convoca.
Disfruto el privilegio con sosiego;
también el aire que me da la vida.
Aquí y allá lo inesperado salta.
Quienes transitan juegan a perderse,
y vuelven a surgir sin esperarlos.
Los veo aureolados de colores:
mundos de circulares arcoíris,
que ofrezco a una visión imaginaria,
sonriendo al pensar en el desvío,
porque la realidad mísera asoma,
y anuncian vanamente los fulgores,
unas viles y ciertas cataratas.
(Inédito)
ELSA LÓPEZ
EL GATO
A Elsa Estrella
Llegó por una esquina de las enredaderas.
Con los pasos muy lentos subió los escalones
y se quedó mirando tu libro y mis geranios
y aquellos macetones con las flores de mundo salpicándome el alma
igual que las estrellas salpican por las noches el cielo tan azul.
Era un gato con la mirada triste y el gesto indiferente
con que todos los gatos te devuelven el grito
con que siempre los echas del patio de la casa.
Era un gato diurno. Venía sólo a mirarme
y a ver cómo comía el pan y los lagartos de tu ausencia diaria.
A leerme las cartas que nunca te enviaba
y a ponerme en las piernas el tierno ronroneo de tu desnuda espalda.
No me fui dando cuenta de que era imprescindible,
de que ya no podía dejar de acariciarlo,
de hablarle de tus ojos y cómo te brillaban
al untarme de aceite el pan de cada día,
hasta que ya no vino.
No me fui dando cuenta de que era necesario
en nuestra pobre vida de ausencias y milagros
hasta que la más pequeñita de todos los de casa
se plantó una mañana delante de mis brazos,
—los ojos transparentes navegando deprisa por el café con leche —
y se puso de trapo la lengua y los zapatos a darme explicaciones.
Ya no viene. El gato ya no viene. Se fue el gato. Se fue.
Y se puso a buscarlo descalza por la hierba recogiendo naranjas,
sacudiendo las ramas del manzano de indias
y pisando ciruelas de los prunos redondos que adornan el jardín.
Ni vuelves tú ni el gato por las mismas razones
—lo he pensado sin lágrimas—.
Te has ido y ya no vuelves.
FÉLIX MORALES
“La casa donde viven las dos viejas inglesas está en medio de un enorme lago de flores silvestres. Para llegar hasta ella hay que caminar medio kilómetro entre margaritas y amapolas. Ya al pie de los peldaños de madera que suben a la veranda, al visitante, cubierto de polen amarillo, lo posee una dulce sensación de irrealidad”
Las viejas inglesas toman té en el porche.
Un conejo blanco huye entre las flores
y en la mesa verde reposa Lewis Carroll.
Las viejas inventan, mirando visillos,
las hadas que filtra la luz de la tarde.
En los cuartos húmedos trasguean los recuerdos.
Si alguien lee a Charles Dickens, ellas aparecen.
Huele a naftalina y a violetas secas.
Un aroma a muerte o pasado inunda
la escalera rota, el jardín, las tazas.
Juegan a las damas. Regalan a un niño
el amor romántico de su juventud.
Viven olvidadas en la primavera.
Conduce hasta ellas un prado dormido
en la luz de Mayo que cierra los ojos.
Si alguien las comprende, se pierde en los libros
que hablan de las cosas que nunca se alcanzan.
Junto a la cancela, una joven triste
que murió hace tiempo, espera la noche.
Montado en un carro, pasa el aguador.
(De Maldevo)
ISABEL PÉREZ MONTALBÁN
Documentos TV. Homeless
Carecen del carnet de ciudadano,
más pueblan las ciudades de jirones
y bastardía en bodegones vivos
con sus carritos, bolsas, ropa, sarna
y usos de tribu sin choza que viven
del cubo y el expolio en la basura.
Igual que caracoles con el hogar a cuestas
arrastran su babosa por el plano
inabarcable ya de la intemperie.
Así entre la demencia o las agujas
o el vino más barato o las brasas
de una hoguera en pespunte, se acartonan
y encuentran escabel mullido en el asfalto.
Desandando sin techo la metrópoli,
no ignoran que el calor tiene su precio,
olvidan el chasquido de abrazarse.
Prefieren medicina de efectos secundarios,
la cuna de alquitrán mecida por la lluvia,
meterse en una dosis todo el alcohol en vena.
(Inédito en libro)
ITXARO BORDA
VII.
Abisatu gabe erdituko litekeen umearen pare
Mintzairak haragian jo eta haso-sabaian kolpeka
Ari zaizkigu
Mihiak trauka araziz :
Itzalak eta biok uste genuen aditz arrotzen
Sabel herbalak zartatuko zitzaizkigula.
Etxekoak, auzokoak eta kanpokoak
Dantza-baltsa ikaragarrian juntatzen ziren
Plakako karriketan aita batek bere semeekin
Bouzoukia jotzen zuela.
Isaltasunaren tentaldia nehoiz
Ez zitzaigun hain kalakari jezarri.
Atthenako erakustoki arkeologikoan
Esperintzia hunkigarria
Jaso genuen:
Orduak gastatu genituen
Itzalak eta biok,
-Artean, pentsatzen nuen maite ninduela-,
pylosko tauletako lineari B-zko
idazkiak eta Minosen erresumako
labirintoaren planak
eskuz kopiatzen.
Urriak 28 kalen gora gero
Bihotz mizeniarra zuela
Aitortu zidan itzalak eta begietan
Arkaitzan erraldoitasun etsia
Irakurri:
Isiltasunaren tentaldia
Zama hegaldari bilakatu zitzaigun.
JUANA CASTRO
La literatura (2)
–Déjalo todo, y sígueme.
Colgaba desde el cielo
un manojo de dátiles maduros.
Y los quiso.
Pero quiso también
cuidar al gato romo,
deshojar las traviesas
del oro de los puentes,
darle cuerpo a un tullido,
ponerse en la cintura
un mirlo de satén...
Y levantar las hojas
de hierro de la casa,
y mullir las ventanas
con un hilo de abril.
–Déjalo todo, y sígueme, le dijo Jesús al joven rico.
Pero estaban la madre, las heridas,
la luna como un plato,
las moscas, las sirenas, el mantel...
Ahora sólo los dátiles, cumplidos,
todavía en el cielo.
Y no hay tiempo.
Y es tan tarde y nos llueve.
–Déjalo todo. Sígueme.
Y tal vez no haya dátiles,
ni estrella, ni cielo,
ni jardín.
(inédito en libro)
JULIA OTXOA
USTED QUEMA SEÑORITA
Ella por lo general
entender, entiende muy pocas cosas,
la mayor parte del tiempo transcurre volátil,
la cabeza como un golpe de tiza,
la escritura muda,
el grito junto a las estaciones de trenes y los aeropuertos,
va por la calle como recién venida.
No sabe vivir.
Tras cada impacto hay un instante agudo sin nada dentro,
luego es la ferocidad y el cansancio
y el preguntarse siempre cómo narrar,
como si fuera posible dejar constancia
de lo apenas entrevisto,
del curso precipitado de las cosas,
de la presencia fantasmal del asalto,
del extraño latido del pequeño corazón desconocido.
Percibir lo invisible a través
de la pérdida de orientación,
de la fragilidad máxima en la que ella
se siente visión alucinada
de los signos,
del libro,
de todos los libros.
Cuando está en ese estado
tampoco puede leer.
Todo lo que ve le parece un discurso retórico,
resquebrajado de golpe.
En las múltiples representaciones de la descomposición,
confunde el fuego y la ceniza,
luego en el espejismo todo se anula, se trastoca,
y el acontecimiento siempre es otra cosa.
La escritura totalmente absorbida por la fiebre,
ella no puede registrar otra cosa que el delirio,
el afuera,
la tachadura.
Hay días que baja a la estación para leer en alto
“Eso sigue su curso “ de Edmond Jabés
y se sienta en cualquier banco junto a los trenes,
y allí recita bajo las miradas que gritan:
¡¡ usted quema señorita,
usted transita territorios que asustan!!!
( inédito - fragmento)
LAURA LÓPEZ
Creció hasta aquí
el corazón del kauri
escuchando el canto
tendido
de los tuis, las keas,
los kokakos
y las kakas,
loros endémicos.
Hasta aquí los kauris
recogiendo con su talle
el borde mismo de la gran nube blanca
gigantes sin tiempo
héroes milenarios
extensos
perdidos en el códice del viento
Contando todavía
la herida
tubular
del viejo hermano.
Hasta aquí también la vieja tuatara
siguiendo el destino de las moas.
De Aotearoa o gran nube blanca (2005)
LAURA MARINAS
Un verso no me deja dormir.
Me pincha alguna arista
-guisante de princesa
bajo siete colchones-
Me obliga a revolverme
inquieta y desvelada,
machacón me recalca
las sílabas exactas:
del revés, del derecho,
a luz y a contraluz,
hasta que acaba
fluyendo en tinta
sobre un papel ajado,
remojo imprescindible
para que luego quede
una textura tan cremosa
que se pueda aplastar
por un suspiro
y cesen los bostezos.
(inédito)
LILA ZEMBORAIN
8 de noviembre 2001
circunvalación del área destruida, empezando el circuito en greenwich street y chambers, donde paro a llorar mirando el patio del colegio intacto de mi hijo, perturbada por camiones que bloquean murray street y las calles que conducen a st. peter’s, iglesia en la que entro para resguardarme del vacío vertical que me atenaza, y sigo por cuadras cubiertas de cenizas y veo borders sepultado entre las bases aún presentes las vidrieras con sus libros empolvados, desperdigados los altares, flores secas, muñecos y velitas y oraciones de jóvenes que hablan de dios en sus cuadernos, cuando una sensación de recorrido turístico me apabulla con las clásicas paradas para apreciar mejor el panorama que ahora se contiene con vallas policiales y agentes apostados para proteger a los que desentierran en las calles caños, cables y más de lo que no se puede ver porque la dimensión de lo oculto es enorme, y se atisba desde ciertas perspectivas, como las bases catedralicias de las torres que son monumentos religiosos derruidos, mientras el humo se levanta a cada tanto, o gotas de agua caen de un cielo azul porque lavan los edificios circundantes para quitar la evidencia de ceniza de sus geométricos intersticios elevados sobre una bacanal de vendedores ambulantes con fotos de las torres, remeras y gorros alusivos, esculturas, llaveritos y multitudes mirando enajenadas a través de sus ojos electrónicos, la compulsión por documentar el intrincado partenón de hierros retorcidos, violenta escultura nunca imaginada por stella, mientras los oficinistas que trabajan en la zona se amalgaman con los que miran desde rector place al gigantesco robot que muestra sus metálicas entrañas desde una perspectivas de distancia, y hacia el sur se acerca el río, pero al oeste sigue la debacle en la ciudad fantasmagórica de pelli, regadas de cristales las calles vacías por las que un hombre en patines pasea sus perros con la máscara antitóxica en la cara, el pasto verde ahora espolvoreado de cenizas y teléfonos gratuitos para hacer la llamada necesaria porque el winter garden que esgrimía las torres a su espalda trasluce en su reverso el entretejido quebrado de sus vigas, sucios y empañados los vidrios, vacío de barcos el pretencioso puerto, sólo admirado ahora por una acumulación de ositos que se hace enorme pila de despojos, cientos de ositos marrones de peluche amontonados con ramos secos, cartas y mensajes, tarjetas de cumpleaños, retratos de gente que se ha muerto, como la tripulación de los aviones que sonríe desde un cartel publicitario, fosa común que repite el colapso de los cuerpos y los pasajeros todos del espectacular viaje a la masacre, los gritos o el silencio en esa orgía de horror y adrenalina, pila inconcebible de ositos de peluche, ingenuos ojos fijos mirando a la gente azorada como yo que sigue recorriendo la explanada y el río y las planicies de pasto atosigado hacia el cine regal 16, 16 pantallas inútilmente inauguradas frente al parking donde una inmensa carpa blanca recubre policías, bomberos y operarios que se asfixian en la zona aledaña a la cancha de fútbol de los chicos que aloja ahora maquinarias imposibles y enormes camiones cargados de escombros que salen para depositar su carga en las chatas alineadas en los muelles, seguidos por tanques de limpieza que riegan desinfectantes en las calles, porque el aire es irrespirable cuando el viento se aproxima a los incendios y cualquier sonido nos hace tropezar entre el estupor y las veredas mientras cruzo el puente y voy por chambers hasta greenwich, y otra vez en el colegio la realidad se recrudece en la sirena policial que bloquea el recorrido
MAR ORDOÑEZ
Sol en poniente.
Con sus crestas de espuma
llegan las olas.
93
vienen ancianas
con su rosario y luto.
¿de otros tiempos?
135
Colores sepia.
Inquebrantable el tiempo
¿todo lo oxida?
cruce de aviones,
otra tarde en el parque
de estelas blancas.
MARGALIT MATITIAHU
LA CASA DE LA NOCHE
1
Son las tres despues de media noche,
los dientes van mashcando palabras
que destorban el selencio.
El tiempo se trespisa.
Un temblor pasa entre las parparas.
La noche es un gobernante misterioso
que aposa su puerpo pesgado
hasta que lo sigue el ruido de la luz.
2
En mis oidos suben ruidos de vagones corriendo,
en mis ojos cerados aparecen fachas
cayendo en un abismo lleno de demandas.
La noche se hinche de solombras diferentes
que van descubriendo
la desnudez de mis penserios.
yo arecojo las cinteas del tiempo
y las guadro dientro los vidros
de mis entranias.
(Libro: Despertar el selencio)
MARÍA ROSAL
EL IMPOSTOR
Él llega cada noche.
Se repiten los gestos cotidianos
Te mira,
te sonríe, te da un beso.
Huele a tibio su cuerpo y la dulzura
que destilan sus manos te emociona.
No podrías precisar en qué momento
el intruso llegó y se hizo fuerte.
Bien sabes que no es él.
De esta noche no pasa. -Te dices,
y un cuchillo afilado,
junto a la yugular le acercas. Júrame
que no has de irte nunca.
Cómo empapa la carne
la dicha, como un tajo.
(Inédito en libro. 2005)
MARIBEL ORTIZ
Raíces
Se aceleran mis pupilas
cuando extiendes
tus brazos de musgo,
y me acaricias
con dedos de adobe y escarcha...
Y tu savia
reconforta mis arterias,
explotando con sabor
a tormenta
y polvo de estrellas.
Tus guiños de cereal
y amapola,
navegan sobre mi piel
cubierta aún
con hebras de invierno.
Me columpio insolente
sobre tus mares
de espigas;
que mecen mi tristeza
agitando sus melenas...
Tu sierra, entonces
me seduce
embutida en corpiño
de jarales y madreselvas.
Raíces milenarias
se enzarzan
escalando mis tobillos,
hasta provocarme
cosquillas en el alma.
Me tomas por la cintura
derramando lágrimas
a través
de sauces de verano.
Secuestras mis labios
y se enredan al
viento
de tu veleta...
Invades mi espalda
a llamaradas de ese río
vagabundo de silencios
y de agua.
MARINA CEDRO
nací en el año 1972 el año del exilio
“Y si todos se van, hija mía
qué vamos a hacer los que nos quedamos?”
Cristina Peri Rossi “ Estado de exilio”
nací en el año 1972
el año del exilio
nunca más pude volver
a ese país
totalmente mío
y no siempre digo
me encontré
contigo
sin regreso
donde vivir es vivir
conmigo
en el exilio
(de la obra poética inédita: todas las que soy (2003)
MERCEDES ROFFÉ
A veces
Se dice cuando
no siempre se puede algo
un hábito o costumbre
no muy frecuente
no de todos los días
--tampoco nunca
Se dice cuando de vez en cuando algo
como sentirse triste o solo o feliz o hermosa
sucede como decir cada tanto
un día sí dos no
un día sí tres no
pero no regularmente
no cada dos días
ni cada tres
ni todos los sábados
ni los jueves
ni dos de cada cuatro viernes
sino por ejemplo un viernes
y luego no
y luego, dos semanas o tres más tarde
otra vez
y luego no --cinco días o seis o quince
y luego sí
Suele también suceder
que llegamos a olvidar por un tiempo algo
a alguien
y de pronto lo vemos, pensamos, lo tenemos o recordamos
o echamos
otra vez de menos
después de un tiempo
y después de un tiempo otra vez
y otra vez después de cierto tiempo
O se dice a propósito
de algo que sucede
por lo general en el alma
como un ritmo
o con un cierto ritmo
que por lo general ignoramos
que, más bien, reconocemos
cada vez
y cuando recordamos que cada tanto aparece
que ya van varias veces que aparece y lo reconocemos
entonces decimos que sucede
cada cierto tiempo
cada cierta medida
de un tiempo que desconocemos
como querer cantar o enamorarse
como sucede la lluvia
a veces
(De Definiciones mayas)
MIREN AGUR MEABE
Isiltasunaren geografia
Honako hauek ditut isiltasunaren mugarri:
hozkailua, harraska eta labea, iparrean;
arasa eta kaleko atea, ekialdean;
trastegela, mendebaldean;
eta euskal paisaien egutegia dituen horma, hegoan.
Erdigunean hazten naiz, arbola gardena baldosa batean.
Baldosapean, leize bat hedatzen da,
mintzairaren zeinu zurtzak negu-lore dituen desegitura.
Mataza bat gomutarazten dute, pintore baten kapritxoa.
Haizeak burua eztitzen badit,
sustraiñoren bat azaleratu, eta gora egiten dit altzora,
eradoski dezadan.
Sukaldeetako isiltasun goizekoa.
Fertilitatearen geografia.
(2004ko abendua)
NIEVES SALVADOR
Lo que pasa por mi frente
No es un pájaro
Ni una sombra
Ni el ladrido de Yako
Ni el sonido de una estrella
Ni la caricia de una sonrisa
Ni el color de un día de verano
Lo que pasa por mi frente
No es la voz que besa mis labios
Ni el susurro de un sueño almidonado
Ni la ceniza que crece en mi costado
Ni la complicidad de una noche vivida
Lo que pasa por mi frente
Es el estrecho camino de la pagina
Que grita y cae en las manos
Del amanecer ausente
Compasión de extraños ojos
Que no tienen luz, ni piel
Esos ojos que están al borde
De una mirada rocosa
Que se sienta sobre sí misma
En un rubio firmamento
Cuya belleza a tocado el frío
Pensamiento
Ese pensamiento que pasa
Por mi frente
Sacrificio de mis dedos
Ahora parados en la retina
Esperando que se escuche
El sonido desde tu ser a mi ser.
MARÍA XOSÉ QUEIZÁN
Dona dos Cárpatos
Ilustre é o teu nome, Erzébeth Báthory
prenda de Hungría.
Louvor e honra nos brasóns familiares.
Señores da guerra, terror dos turcos
señores da terra, azoute das aldeas.
Dun castelo a outro,
do val á montaña, cabalgas dominios.
Grande é o teu poder
muller
e só podes gobernar na servidume.
Ociosa, esperas a chegada do conde das batallas.
Recorres sen sombra estancias frías
mobles pesados como mortos corpulentos.
Candelabros férreos iluminan a túa vanidade
que demanda outros lustres.
As chemineas mal quentan os cuartos rudos
polos que escorrega a babosa néboa da montaña.
Nodrizas, servidoras, costureiras non dan feito.
Mergúllaste no tedio.
As ordes domésticas non che compracen.
Só a admiración da túa beleza compensa a apatía.
Un bosque de espellos na túa alcoba para deliciarte.
Lagoas e máis lagoas revelan unha narcisa insatisfeita.
Mudas e remudas de atuendo nas odiosas tardes.
Lúas fatigadas reverberan
sedas orientais, tecidos venecianos, pedras preciosas
granates maxiares, ámbar do Báltico, turquesas, rubís,
o ardor dos teus ollos, azabaches sobre o rostro níveo
e o manto negro dos cabelos rodeando o albor.
O teu feitío asombra espellos e súbditos.
Desacougante beleza.
Corvo sombrío, Erzébet Bathory, produces pavor.
(fragmento)
NONI BENEGAS
Tal vez yo vaya en pos de explicaciones
como cimas
y esos sean mis viajes
Nepales o Aconcaguas de extrema dificultad
hasta la verdad florida
un edelweis en la cumbre
como en el ojal del tailleur de mamá.
Pero si me arrastro día tras día
en charcos mentales
y admiro el retrato de art brut con lágrimas de sangre
es en busca de la vertiginosa esfera de cristal
donde tan pronto nieva o asoma el sol.
Palabras como los objetos numerados de una mudanza
que en algún sitio debo armar
y el puzzle tembloroso responde
o bien alguna pieza como punto de madeja
vuelve a abrir un nuevo laberinto
hacia otro centro
de diverso final.
(Con El ciudadano, Rosebud y Orson Welles)
(Fragmentos de un diario desconocido)
PILAR CORCUERA
LA COLODRA
El alba parpadea la fuga de la luna
y el verano despliega los albores de su terno.
Presiento que hoy surcarás mi tierra.
Que hoy surcarás mi tierra
porque canta la colodra empitonada.
Y mi cuerpo entumecido
se despierta al filo cortante de tu diestra.
Al filo cortante de tu diestra
cae la sábana de hierba que cubre mis anhelos.
Y amapolas y gamarzas ciñen en gavillas
sus ardores a mi cuerpo.
Desnuda, desnuda ahora te espero,
con los labios agrietados por el ansia de mis besos.
Pasa al umbral de mi sonrisa
y húndete en la estría abierta de mi centro.
Recórreme palmo a palmo
que yo me elevaré en silencio
hasta la cima de tu esteva en celo.
Ya siento el embroque de tu hierro.
Ya siento que sahúma el aliento de mi sexo.
Porque Ceres hoy unció,
al yugo de tus ganas, mis deseos.
ROSA PLAZAOLA
LA ESPERA
Después de tantos años
debiera hoy felicitarte
por salir del naufragio
con vida para seguir viviendo.
Por soportar tormentas
contra viento y marea,
muñeca tentempié
en el vértice antiguo
de la historia dormida.
Entre “mantras”
de obsoleta religión
fuiste haciendo equilibrios
en los abandonados cielos
de la eterna y sofocada
noche de la niebla.
Quisiste encontrar
esa palabra clave
que anuda los desechos.
¡Hubo tanto íntimo
que no encontró expresión!
Buscaste
en la manada ciega
de animales hambrientos,
entre frías miradas
volcadas sobre el fango,
copa de indiferencia
con poso de amargura.
Años para salir de dudas
dudas para admitir
las huellas del silencio
grito tembloroso
que se desboca
por un cuerpo
sin pliegues ni bolsillos.
Amaneciste
con la noche en la mano,
manos de tierra suelta
navegando tu vientre.
Te crecen las raíces
como el silencio sonoro
de ese fruto salvaje.
Tu pensamiento
es un pájaro virgen
en busca de aventuras.
Pasos en continuo vaivén
dibujan los temblores
de un grito.
Su ritmo sabe a tierra.
Se encendieron las luces.
En la pista
tu cuerpo sabe a tango
a bolero
TERE IRASTORZA
Euri azpian
gogoratu zintudan
tanto busti haiek
azal lehorrean
hatzamarka
hasi zirenean.
Goardasolik gabe,
zerura begira
goizalde muga hartan
nengoen
besoak zabalik
eri,
dolorez;
miñez
hezur muinetan,
minez
hazkazal barnean
nengoen.
Hain fina zen
goizaldeko lanbropean
inoiz baino hutsago senti erazi ninduzun.
Euri tanto haiek
zekarten deusa,
eta deus usaina
basarkaratu nuenean.
Euri ta zotin,
malko eta trumoi
heriotz gauean,
bizirik senditu zintudan
heriozpe gauean.
TERESA GÓMEZ
EL AGUA ES GRATIS PARA LOS TRISTES
Hoy han pasado todos por el puente
tristes porque llueve
Por el puente
algunos felices con capazos y escobas
porque tienen casa
y jefe
y pan
Por el puente
algunos felices con raquetas y caballos
porque tienen miedo
y agua
y casa
Y otros felices con carteras y plumas
porque tienen máquinas
y casa
y silencio
Y otros felices con hijos y mujeres
porque tienen casa
y zapatillas
y televisión
Por el puente han pasado algunos
que tienen hasta coche
y pan
y casa
y tienen hijos
y armas
y coche
Por el puente han pasado todos tristes
porque llueve
Elaguaesgratisparalostristes
y una señora me cambia mi paraguas por su casa
¡Ya tengo miedo
y pan
y casa!
Y aquella dama
triste
se ahoga
por el puente.
( de Subasta en mi ventana)
TINA ESCAJA
LLEGA LA MUERTE A DOS, llega el invierno
y el final de los días
y tu llegada llega.
Llega el fin succionado por el ojo de un dios sin carne,
de un dios obsoleto y cruel que masturba oleajes y rompe el mundo en dos de la ciudad enorme.
La devora.
Y tú llegas también, aventurera, con tu vientre rosa y tu clítoris por hacer,
con esa tierna mermelada tuya de cuerpo a concebir.
Liberada de sabios, de mesías, de revelaciones.
Y el mundo sucumbe todo al alegato de dios,
de ese dios sin memoria, sin más rumbo que un falo succionado por masas que lo heredan,
sin más itinerario
que un profeta loco y confundido perpetuado en dildos y amuletos.
Llegas a tiempo amor,
si acaso sobrevivo la embestida.
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