Mi?rcoles, 17 de enero de 2007
I
ENTRE DOS LUCES

Vi el reverso del aire, un largo velo
incoloro, un rastro de cenizas
pendiente del vac?o,
un agujero sin sus bordes.

Otra cosa no hab?a.

?Ha valido la pena
llegar hasta estas vecindades
inapelables de la incertidumbre
s?lo para volver a constatar
que la nada colinda con la nada?

Detr?s del aire, el aire.
De esta parte ?qu? queda?

II
SUMMA VITAE

De todo lo que am? en d?as inconstantes
ya s?lo van quedando
rastros,
mara?as,
conjeturas,
pistas dudosas, vagas informaciones:
por ejemplo, la lluvia en la lucerna
de un cuarto triste de Par?s,
la sombra rosa de los flamboyanes
engalanando a franjas las casa familiar de Camag?ey,
aquellos taciturnos rastros de Babilonia
junto a los barrizales suntuosos del ?ufrates,
un arcaico crep?sculo en las Islas Gal?pagos,
los prolijos fantasmas
de un memorable lupanar de C?diz,
una ma?ana sin errores
ante la tumba de Ibn?Arabi en un suburbio de Damasco,
el cuerpo de Manuela tendido entre los juncos de Do?ana,
aquel caf? de Bogot?
donde iba a menudo con amigos que han muerto,
la gimiente tirantez del velamen
en la bordada previa a aquel primer naufragio...

Cosas as? de simples y soberbias.

Pero de todo eso
?qu? me importa
evocar, preservar despu?s de tan volubles
comparecencias del olvido?

Nada sino una sombra
Cruz?ndose en la noche con mi sombra.

Tags: Caballero Bonald poemas

Publicado por gala2 @ 13:52  | POEMAS
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Comentarios
Publicado por Alba
Domingo, 28 de enero de 2007 | 12:52
?Qu? maravilla! Este poema deber?a ser enmarcado y colocado en un museo. Gracias, gracias por haberlo escrito aqu? y darme la posibilidad de leerlo.